Otra vez el 26

Mañana se conmemorará un nuevo aniversario del 26 de julio, aquella acción insurreccional fracasada del año 1953. La fecha, una de las principales del calendario castrista, sirvió de nombre y bandera al movimiento político surgido del hecho. La provincia de Sancti Spíritus es la sede escogida, no por ser la mejor, sino por ser la menos mala.

Habrá concentración “popular”, festejos oficiales, jolgorio cultural y hasta algún discurso con pretensiones de historicidad. El guión se repite cada año, variando sólo los actores secundarios, ya que los principales se han mantenido en sus roles durante cincuenta y ocho años, a pesar del aburrimiento que provocan entre los espectadores.

Durante unos cuantos días, los espirituanos disfrutarán de cerveza en abundancia, algún que otro comestible y mucha música bailable, además del tradicional carnaval. Después, todo volverá a la aburrida cotidianidad con salarios de miseria, colas, escaseces, violencia callejera, maltratos, burocracia y otras muchas desgracias, y la conmemoración, como cada año, quedará en el olvido hasta la próxima, si es que se realiza, en una nueva provincia elegida.

| 1 Comentario

Represión en lugar de solución

El tema de hoy entre los habaneros no es sólo el del intenso calor y “lo malo que está la cosa”, sino también el comienzo de la persecución y represión contra los transportistas particulares de pasajeros, que han elevado sus precios.

Ante la insuficiencia de transporte público, desde hace bastante tiempo, los denominados “boteros” han sido efectivos en la transportación ciudadana, ayudando a paliar el problema. Teniendo que asumir todo lo referente a sus vehículos, desde el caro combustible, las inexistentes piezas de repuesto y las reparaciones, más los elevados impuestos que deben pagar, han elevado sus precios.

La respuesta del Consejo de la Administración Pública del Poder Popular de la ciudad, remedo involucionado e ineficiente de la desaparecida Alcaldía, ha respondido con controles, sanciones y retiro de licencias a quienes violen los precios anteriores, las cuales han comenzado a aplicarse desde la mañana de este lunes.

Los dirigentes cubanos deberían explicar a los ciudadanos, por qué destruyeron sistemas de transporte público que funcionaban eficientemente a bajos precios antes de enero de 1959, y en cincuenta y ocho años no han sido capaces de crear uno solo que sirva.

Reprimir a quienes ayudan a transportar a los ciudadanos, ante la incapacidad estatal, no es una buena decisión, ya que si éstos dejan de hacerlo, la situación se volverá caótica y puede que hasta violenta: la necesidad de trasladarse de un lugar a otro existe desde los albores de la humanidad, y no es con decretos ni imposiciones que se resuelve, sino con un transporte público eficiente y suficiente.

.

| 1 Comentario

La guataquería y los guatacas

Como una muestra de guataquería y de guatacas, reproduzco la programación del Memorial “José Martí”, ubicado en la base de su monumento en la denominada Plaza de la Revolución, para los días 13 y 14 del presente mes, aparecida en el diario “Juventud Rebelde” del pasado día 8.

Los guatacas participantes, que forman parte de la fauna oficialista, son más o menos conocidos por su presencia en los Medios y, por lo tanto, no necesitan presentación. Sin embargo, sería bueno recordar lo que Eladio Secades, ese maestro del costumbrismo, escribiera sobre los guatacas en sus populares “Estampas”, publicadas en la prensa nacional, principalmente en los tiempos de la República. Según Secades: “el guataca es el comején en el asta de la bandera”; “guataca es el que hace de la adulación un sistema de vida”; “la guataquería oral es el elogio usado a manera de sanguijuela”; “entre lo que valen y lo que creen valer los hombres públicos, casi siempre hay el vacío de un desfalco espiritual. Están girados en la cuenta corriente de la vanidad y voltean los principios de la democracia, admitiendo la funesta oposición de la coba”; “el hombre, cuando los amigos lo adulan, cierra los ojos a las realidades, y se tiende panza arriba para dejarse rascar. Es cuando cree que si no lo elogian y lo adulan, lo están combatiendo”; “el orador guataca hace una anécdota del hombre, pasa a examinar su obra, inventa unos enemigos a quienes combate con valor,… le llama orgullo de la nación, le dice visionario, figura de la revolución (de cualquier revolución) y estadista,… plantea que sus ideas simbolizan el sentimiento nacional y que ya es hora de que se le proclame gran figura del continente. Después de echar por delante la bandera y el himno, echa mano de Martí, comparándolo con él”; “el más peligroso de los guatacas es el panfletario, porque sabe historia y, cuando se ve perdido, se agarra de la Edad Media o de la Edad Antigua, porque conoce que al político viejo le gusta que lo guataqueen de Alejando, César y Napoleón para arriba”.

| 1 Comentario

El número mágico

En el año 2016, el número “90” ha tenido una importancia principal para las autoridades gubernamentales cubanas. Desatada la histeria del culto a la personalidad, resulta que, desde diciembre del 2015, se ordenó a los organismos e instituciones dedicar “absolutamente todas sus acciones” a este número mágico, por representar los años a cumplir por el “anciano máximo líder” en el mes de agosto.

Nunca antes en la Historia, la celebración de un onomástico se ha extendido tanto tiempo, una originalidad del “socialismo a la cubana” que, de seguro, deberá formar parte de los records Guinness.

En honor a los “90”, los trabajadores forestales han sembrado noventa cedros, el Archivo Nacional ha organizado la exposición “Noventa imágenes de una vida”, la feria “Arte en La Rampa” se dedica a ellos y expone “Soldado de las ideas”, la Unión de Jóvenes Comunistas tiene “90 razones para soñar”, conmemorarlos es tarea principal de los sindicatos, los cantantes les dedican noventa canciones, los músicos noventa guitarras, los bibliotecarios, noventa libros, los niños, noventa sonrisas, los ancianos, noventa aplausos y así hasta el aburrimiento.

Imbuido de tal “celebración nacional”, sugiero que, en lo que resta del año, el Ministerio de Salud Pública se proponga alcanzar los 90 casos de Zika, la Comisión Nacional de Viabilidad y Tránsito, llegar a los 90 accidentes, Acopio del Ministerio de la Agricultura, dejar de recoger 90 toneladas mensuales de viandas cosechadas, la Empresa de Ómnibus Urbanos, mantener diariamente 90 equipos fuera de servicio, el Instituto Nacional de Recursos Hidráulicos, asegurar 90 salideros en cada acueducto, las Administraciones Municipales del Poder Popular, mantener 90 baches activos, la Empresa Eléctrica, producir 90 apagones y la Ciudad de La Habana, no bajar de 90 derrumbes mensuales.

Pudieran haber muchas más iniciativas: la “importancia” de la fecha las merecen. Quienes ordenaron esta demencial conmemoración olvidaron que, en publicidad, cuando el “mensaje” satura al receptor, se logra un efecto contrario: el rechazo. Es lo que está sucediendo.

| 2 comentarios

Adicción total

La izquierda latinoamericana, desde hace algunos años, abandonada la lucha guerrillera como vía principal para hacerse del poder, optó por utilizar, para ello, las instituciones y mecanismos democráticos existentes en sus respectivos países. El problema se presenta cuando, debido a éstos, debe dejarlo. Entonces comienzan maquinaciones, cambio de Constituciones, despojo de funciones de las instituciones democráticas, abusos de poder y otras aberraciones de carácter totalitario. Los ejemplos sobran.

En Argentina, desde que la oposición, con Macri a la cabeza, ganó las elecciones, Cristina Fernández y sus adeptos han tratado, por todos los medios, de dificultar el ejercicio del poder. En Venezuela, cuando el chavismo perdió la mayoría en la Asamblea Nacional, comenzó, y aún continúa, un proceso de desautorización de sus funciones, llegando hasta el extremo de crear un engendro anticonstitucional, el denominado Congreso de la Patria, e inclusive hasta a ignorar el llamado a referéndum de mitad de mandato. Los chavistas actúan violando todas las leyes, documentos y regulaciones democráticas y, aún así, protestan y hasta reciben el apoyo de sus secuaces externos, cuando se les quiere llamar al orden. En Bolivia, el autodenominado “primer presidente indígena”, pretende que se realice otro referéndum, ignorando los resultados del anterior, para poder reelegirse nuevamente. En Nicaragua, Ortega aparece nominado nuevamente como candidato para las elecciones presidenciales de noviembre. En Brasil, la ofensiva contra el gobierno que sustituye al de Dilma Rousseau, no cesa y, ahora, como si no fuera suficiente, reaparece Lula da Silva, queriendo presentarse como candidato a la presidencia en 2018.

La izquierda, cuando le coge el gusto a las mieles del poder, cae en adicción total. Urge encontrar un tratamiento eficaz para evitarlo.

| Deja un comentario

Una declaración ridícula

Resulta, cuando menos ridícula, que la Unión de Escritores y Artistas de Cuba (UNEAC), una organización totalmente gubernamental que pretende presentarse como “no gubernamental”, emita una declaración por la profanación del busto del cantautor popular venezolano Alí Primera en ese país, cuando nunca se ha preocupado por protestar contra hechos similares o parecidos sucedidos en Cuba.

Aquí, ante el silencio cómplice de la UNEAC, se han retirado y destruido sistemáticamente estatuas y monumentos de figuras prominentes de las épocas colonial y republicana que, aunque no hayan sido del agrado de las autoridades actuales, forman parte de la historia y de la identidad de la nación, independientemente de sus idearios políticos, han desaparecido los bustos de muchas figuras importantes en ciudades y pueblos, se permitió la conversión de la Avenida de los Presidentes en el Vedado, dedicada a perpetuar a los presidentes del país, en un espacio para situar figuras ajenas que, en todo caso, correspondería haberlas situado en el Parque de la Fraternidad, construido con ese objetivo, se ha aceptado el cambio de nombres de edificaciones públicas, calles y avenidas, en función del oportunismo político, así como la ejecución de otros muchos desmanes.

Todo esto ha sido una negación de la supuesta identidad nacional que dice defender “con la espada y el escudo”.

Si la UNEAC, como organización gubernamental, tuvo que emitir una declaración de apoyo al desprestigiado gobierno venezolano y, a su aún más desprestigiado presidente, no debió escudarse tras este hecho repudiable: debió hacerlo a cara descubierta.

| Deja un comentario

Algunas informaciones interesantes

Leyendo la poca prensa independiente que, contra viento y marea, se publica en Cuba, me entero de hechos que suceden y no se publican en los medios oficialistas, así como de lo elevado que resultan los impuestos que debemos pagar los cubanos, en relación con los que pagan nuestros vecinos latinoamericanos, a pesar de que el salario nominal mensual de nuestros trabajadores es, posiblemente, el más bajo del mundo, inclusive menos de la mitad del de cercano Haití (20 dólares en Cuba y 53 en Haití).

Todo esto se suma a la explotación del trabajo esclavo que se practica con los profesionales que prestan servicios en otros países, al cual se agregará el que se realizará con los que trabajen en la denominada Zona Especial de Desarrollo Mariel, donde, de entrada, el Estado se apropiará del 20% de lo que pagarán los inversionistas extranjeros en moneda dura, además de convertir el 80% restante en pesos cubanos (CUP), al cambio de 1 USD por 10 CUP, en lugar del establecido nacionalmente de 1 CUC (USD) por 24 CUP, lo cual hará que, en realidad, se apropiará de la mayor parte de lo que pagarán en salarios los inversionistas extranjeros. Peor sucederá con los trabajadores asociados a la inversión extranjera donde el cambio será de 1 USD por 2 CUP. Actualmente la compraventa de alimentos entre los campesinos y los hoteles se realiza a 1 CUC por 11 CUP. ¡Pura explotación de mano de obra esclava!

En este contexto, recordé el Artículo 6 del Reglamento de Esclavos del Bando de Gobernación y Policía de la Isla de Cuba, instituido por Don Gerónimo Valdés, Presidente, Gobernador y Capitán General en el año 1842, reproducido en su importante obra “El Ingenio”, por el eminente historiador cubano Manuel Moreno Fraginals, el cual transcribo textualmente: “Los amos darán precisamente á sus esclavos de campo, dos o tres comidas al día como mejor les parezca, con tal que sean suficientes para mantenerlos y reponerlos de sus fatigas; teniendo entendido que se regula como alimento diario y de absoluta necesidad para cada individuo, seis u ocho plátanos ó su equivalente en boniatos, ñames, yucas ú otras raíces alimenticias, ocho onzas de carne ó bacalao, y cuatro onzas de arroz ú otra menestra ó harina”. Estos productos, al precio actual, no bajarían de 80 pesos cubanos.

Al menos, estos esclavistas se ocupaban de mantener bien alimentada a su fuerza de trabajo, algo muy diferente de lo que practican nuestros actuales alquimistas políticos y economistas medievales.

| 1 Comentario