Una tragedia martiana

FotoPeter Deel

José Martí, su figura y su pensamiento, ha sido utilizado, sobre utilizado y hasta subutilizado, en diferentes épocas. Sin lugar a dudas, esto fue algo que no fue capaz de imaginar, a pesar de su amplia visión de futuro. Nosotros, los cubanos, le hemos sido desagradecidos, y hemos permitido su manipulación, echándole en cara en vida el haber promovido la guerra y no participar en ella, lo cual trajo como consecuencia su muerte absurda en combate; reprochándole el haber imaginado una nación superior a las posibilidades del ciudadano común y hasta que se le haya hecho responsable del ataque a un cuartel, en el cual no participó ni física ni intelectualmente; responsable de que miles de jóvenes hayan tenido que realizar sus estudios en Escuelas en el Campo o al Campo, alejados de sus familiares y de su entorno social, trabajando la tierra como agricultores, con baja productividad, porque un día escribió un artículo, reseñando la experiencia de una comunidad norteamericana, donde los hijos de los obreros, además de estudiar las asignaturas escolares, aprendían el oficio de sus padres; responsable del antiimperialismo y de ser enemigo de los Estados Unidos de Norteamérica, cuando sólo se refirió a ello, como una preocupación que tenía, en su carta póstuma, habiendo residido y hecho vida política en ese país la mayor parte de su existencia socialmente activa; responsable de la existencia de un solo partido, cuando jamás planteó esto, y fue un defensor acérrimo del derecho de cada quien a pensar por cabeza propia y actuar en consecuencia, y de otros muchos absurdos, traídos por los pelos a conveniencia, con los cuales nunca ha tenido nada que ver, pero cuya responsabilidad le han echado sobre sus hombros durante años.

Esto es demasiado: el Apóstol no se merece tanta falta de consideración. Ahora, por si todo esto fuera poco, a un presidente amigo, le ha dado por utilizarlo, después de, al parecer, haber agotado el ideario de Simón Bolívar. Frases de Martí aparecen bastante a menudo en sus intervenciones, la mayoría de las veces sacadas de contexto, tal vez por el solo hecho de que suenan bonitas e interesantes. Como Martí escribió prácticamente sobre todo de forma general, sin precisar detalles, el saco le sirve a cualquiera. Esa es precisamente su gran tragedia como personalidad histórica.

Los cubanos, al menos, siempre en deuda con su ideario, deberíamos ser más respetuosos con el Apóstol, y no permitir y menos aún aplaudir- su utilización, por cualquiera que lo estime conveniente para sus fines políticos. En este nuevo aniversario de su nacimiento, debería constituirse en un compromiso moral.

| Deja un comentario

El premio “Casa”

Cada año, el premio Casa de las Américas convoca a escritores y ensayistas de América Latina y el Caribe, en sus diferentes modalidades. Como todos los años, las obras presentadas, además de ser valoradas previamente en cuanto a su calidad literaria, pasan por un tamiz político-ideológico, antes de ser entregadas a la consideración de los diferentes jurados: así se evita que pueda aparecer premiada alguna obra inconveniente, a la hora de dar a conocer los resultados. La fauna que integra los jurados es bastante variopinta, aunque existe un denominador común: ser antiimperialista y, al menos, coquetear con la izquierda continental.

Este año, un conocido escritor y ensayista, gran amigo de algunos personajes antidemocráticos, y personaje él mismo de uno de los capítulos del Manual del Perfecto Idiota Latinoamericano, ha devenido en perfecto historiador: en un alarde de lucidez y genialidad, ha planteado que el descubrimiento de América no sucedió el 12 de octubre de 1492, sino el 28 de abril de 1959, fecha en que se fundó en Cuba la institución cultural Casa de las Américas. Por estas tierras también se ha dicho, que Cuba existe a partir del 1 de enero de 1959. Estas divagaciones son comunes en algunos de nuestros ilustres visitantes y nativos, con el objetivo de caer bien a las autoridades pero, sin lugar a dudas, a éste se le fue la mano o, como se dice en buen cubano, apretó.

Parece que, una exigencia para ser jurado, además de las ya señaladas, es quebrar lanzas a favor del modelo nacional y de sus desfasados seguidores. Sin esto no hay invitación, ni alojamiento, ni entrevistas publicables, ni cenas, ni turismo en Cienfuegos y, menos aún, premios, pues las obras deben ser antiimperialistas y profundamente latinoamericanas, aunque después de editadas (al año siguiente de ser premiadas), sólo las lean unos pocos esnobistas, y no trasciendan a los ciudadanos comunes, mayormente interesados en otros temas más cercanos y menos sesudos. Algo similar sucede con la revista Casa, su vieja bandera de combate, que publica un solo número al año, tan indigesto su denso contenido como su grosor y anticuado formato.

La institución, al principio abarcadora, tolerante y democrática, se ha ido convirtiendo en una entidad exclusivista y dogmática, una caja de resonancia gubernamental, un club de antiguos rebeldes jubilados, prestos a firmar cartas y apoyar declaraciones y editoriales contra enemigos reales o imaginarios, que se entretienen recordando glorias pasadas y dándose brillo mutuamente, además de publicarse sus obras unos a otros, para deleite de ellos mismos. Sucede que el premio Casa, como muchas otras cosas, también necesita de una urgente actualización.

| Deja un comentario

145 años de béisbol en Cuba

Año 1901.Archivo

El béisbol, también denominado pelota, durante decenas de años ha sido el deporte más popular en Cuba, así como también el que mayor cantidad de aficionados atrae. Las primeras noticias sobre el mismo corresponden al año 1866, cuando comienza a practicarse en nuestro país, traído de los Estados Unidos, donde fue inventado. Sus referencias más detalladas corresponden al año 1878, a partir de la fundación del club Habana. El club Almendares se creó posteriormente. El Habana tuvo su residencia en El Vedado y el Almendares en El Cerro, trasladándose después frente a la Quinta de los Molinos. Desde aquí se inició la rivalidad entre rojos y azules, que caracterizó a ambos clubes durante toda su existencia. En el año 1899 se crea en Cayo Hueso (EUA) el club Cuba y se traslada la rivalidad rojo-azul, organizando un club Habana y un club Almendares, a semejanza de los existentes en la isla, además de un club denominado Key West Browns, sobre la base del club Fe, que adoptó el color carmelita. El primer equipo de pelota cubano que viajó a Estados Unidos fue el All Cubans, debutando cerca de Nueva York. Después pasó a denominarse Cubans Stars. La mayoría de los cubanos que pasaron a las Ligas Mayores, habían jugado en este equipo, entre ellos Adolfo Luque y Miguel Angel González.

Segundo Almendares Park. 19l9.Archivo

A comienzos del Siglo XX se inscribieron en el Campeonato Nacional los clubes Habana, Almendares, Fe y Matanzas. Posteriormente algunos desaparecieron y surgieron otros, entre ellos los clubes Marianao y Cienfuegos que, junto con el Habana y el Almendares, constituyeron los cuatro clubes principales del béisbol profesional cubano. En el año 1946 ingresó un equipo cubano (Havana Cubans) en la ya desaparecida Liga Internacional de La Florida, y la misma franquicia fue exaltada después a la Liga Internacional de clasificación Triple A, la llamada antesala de las Grandes Ligas, con los Cubans Sugar Kings. Todo este béisbol profesional se nutría del béisbol amateur, que comenzó sus actividades como Liga Nacional en 1914, compitiendo cuatro equipos: Vedado Tennis, Marianao, Instituto y Club Atlético de Cuba. Después se agregaron Progreso, Universidad de La Habana, Lawton, Bellamar, Cienfuegos, Ferroviarios, Medina y otros. Unos se mantuvieron bastante tiempo y otros desaparecieron con los años, siendo recordados por la afición los clubes Cubanaleco, Fortuna, Teléfonos, Artesanos, Ferroviarios, etcétera. El recuerdo de aquellas series del Caribe y Mundiales, donde participaban los países de América, es inolvidable.

Amateurs. Archivo

Ahora, obviando todo lo anterior, se dice que el desarrollo del béisbol en Cuba se debe a la revolución, pues donde antes había sólo cuatro equipos (eran seis las provincias, pero éstos no representaban a ninguna, sino que se integraban con los mejores peloteros de todas, más algunos de otras nacionalidades), actualmente existen diecisiete (uno por cada provincia). La masividad nunca ha sido sinónimo de calidad. Es verdad que existe tal cantidad de equipos (todos profesionales bajo la cobertura de amateurs), pero ninguno alcanza la calidad que tuvieron los cuatro del béisbol profesional (la mayoría de sus integrantes jugaban en la Triple A y en las Grandes Ligas).

Orestes Miñoso..Marianao-Medias Blancas del Chicago.Archivo

Tal vez, si se realizaran dos campeonatos: uno inferior, donde participaran todos los equipos provinciales, manteniéndolos estables cada año, sin cambios de denominaciones, nutriéndose de nuevos peloteros desde los municipios, y uno superior, con sólo cuatro o seis equipos, también estables, integrados por los mejores peloteros, provenientes de los equipos provinciales, se elevaría la calidad, sería más atractivo y competitivo, atraería mayor concurrencia y el béisbol ganaría. Sería también importante terminar de liberar a los peloteros, y que éstos pudieran jugar en el equipo y lugar que les diera la gana, tanto dentro como fuera del país, sin endilgarles, en este último caso, el ridículo calificativo de traidores. Parece que aquí también es necesaria una profunda actualización. Pretender borrar, por paranoia política, ciento cuarenta y cinco años de béisbol en Cuba, y sustituirlos por el jugado en los últimos cincuenta años, además de una agresión a la identidad nacional es una falta de respeto a los ciudadanos. Tanto el béisbol amateur de la época colonial, como el profesional y amateur de la época republicana, el profesional disfrazado de amateur de los últimos tiempos y el realmente amateur, es béisbol cubano. Ha sido y es uno sólo desde sus comienzos hasta nuestros días.

| Etiquetado , , | Deja un comentario

Extraña conmemoración

Archivo

Por estos días las autoridades deportivas cubanas, y los periodistas que cubren el sector, conmemoran con bombos y platillos el cincuenta aniversario de la eliminación del Béisbol Profesional en Cuba y la creación del denominado Béisbol Revolucionario.También se habla del paso de la Pelota Esclava a la Pelota Libre. Debo aclarar, para quien no lo sabe, que aquí a este deporte se le llama indistintamente béisbol o pelota. Como muchas veces las palabras se utilizan por conveniencia, no teniendo en cuenta su verdadero significado, es bueno precisar algunos detalles.

Archivo

¿Denominar Béisbol Revolucionario al creado, significa acaso que el Profesional era Contrarrevolucionario? En todo caso, lo correcto hubiera sido denominarlo Amateur o Aficionado pero, claro está, no se podía: todos los deportistas eran profesionales, pues sólo se dedicaban a practicarlo a tiempo completo, recibiendo sus correspondientes salarios por ello, aunque al principio, para el engaño internacional, lo cobraban por nóminas de centros de trabajo, donde nunca hicieron acto de presencia. Fue una práctica común en los países socialistas, para decir que todos sus deportistas eran amateurs o aficionados, y poder presentarlos a las competencias internacionales, con una clara ventaja sobre los verdaderos amateurs o aficionados. Aquí aún se mantiene, aunque los sueldos ahora se pagan directamente por el INDER (Instituto Nacional de Deportes, Educación Física y Recreación). Es una suerte que a ningún dogmático se le haya ocurrido denominarlo Béisbol Marxista. ¡Tal vez hasta fue propuesto!

Lo de Pelota Esclava y Pelota Libre merece un párrafo aparte. En la denominada Pelota Esclava existían equipos (clubes) que tenían propietarios (Habana, Almendares, Cienfuegos, Marianao, en la Liga Nacional, y Cubans Sugar Kings, en la Triple A), quienes contrataban a los mejores peloteros para integrarlos, pagándoles sustanciosos salarios, que les permitían disfrutar de un alto nivel de vida, con casa propia, automóvil, viajes, etcétera. Además, el pelotero firmaba contrato con el equipo que más le convenía, tanto de la Liga Nacional como de las Ligas de otros países, incluyendo la Triple A y las Grandes Ligas, sin límites para su desarrollo y prosperidad. Viajar y residir donde quisiera, dependían de su voluntad. En la denominada Pelota Libre, el deportista pertenece al INDER, quien lo ubica en un equipo u otro según sus intereses. No está autorizado a jugar en otros países y menos aún en los Estados Unidos, so pena de ser declarado traidor. Su salario es de miseria, comparado con el de los peloteros de otros países, y las condiciones de transportación, alojamiento y alimentación para efectuar los juegos, son precarias, lo cual ha sido hasta señalado por la prensa deportiva oficial en diferentes ocasiones. Su máximo techo como atleta lo alcanza al integrar el equipo Cuba, para competencias de carácter internacional, siempre y cuando reúna las condiciones políticas e ideológicas requeridas. Su vida deportiva termina en la Serie Nacional, cuando lo jubilan para dar paso a deportistas más jóvenes. Esto limita sus posibilidades reales de alcanzar un lugar en la historia mundial del béisbol, pues su actuación, aunque participe en eventos internacionales, es eminentemente nacional, donde no existe ni siquiera un Hall de la Fama. Imaginémonos, por unos segundos, que los grandes astros del fútbol mundial, sólo pudieran jugar en sus países y con equipos nacionales. ¡Este absurdo se mantiene en el béisbol cubano!

Para terminar preguntaría: ¿Cuál es en realidad la Pelota Esclava y cuál es la Pelota Libre? Como se ve, no se le puede hacer mucho caso a todas las palabras que se dicen y escriben.

| Etiquetado , , , | Deja un comentario

El cumpleaños de “Gitmo”

El tema de Gitmo, como se conoce el Centro de Detención creado hace diez años por Estados Unidos en la Base Naval de Guantánamo, Cuba, suscita controversias, tanto en el propio país como en otros. Defensores y detractores del mismo, se enfrentan en una guerra de palabras desde hace bastante tiempo. Para unos, los detenidos allí son peligrosos terroristas y asesinos, que decapitan a sus prisioneros, dispuestos a, si son liberados, continuar con sus fechorías, ahora incentivados por la sed de venganza. Para otros, son simples palomas inocentes, incapaces de dañar a nadie, parecidas a los personajes buenos de los cuentos infantiles. Pienso que ambas valoraciones son exageradas, y responden a posicionamientos más políticos que humanos. En sociedades libres, donde cada quien puede decir y escribir lo que piensa, es comprensible que esto suceda.

Lo que llama la atención es que algunos periodistas cubanos se hayan incorporado al debate, unos ácidamente repitiendo viejos y conocidos clichés políticos, y otros hasta poéticamente, pero con la misma saña que los anteriores. Todos responden al gobierno y ninguno jamás ha escrito, y menos aún publicado, una sola palabra sobre las decenas de cárceles cubanas, repartidas por todo el territorio nacional y su situación, donde cumplen sentencias muchos ciudadanos por delitos comunes y otros por delitos políticos, los denominados contra la seguridad del Estado. Tan preocupados por Gitmo y por sus inquilinos, deberían serlo también por las cárceles cubanas y por sus usuarios. Estoy convencido que la ciudadanía se los agradecería, aunque sé que le estoy pidiendo peras al olmo.

Hablando de Gitmo, estos gacetilleros aprovechan para, una vez más, insistir sobre la ilegalidad de la presencia estadounidense en el territorio de la Base Naval. Es bueno aclarar, aunque nos avergüence, que ese territorio se entregó, primero por 99 años y posteriormente a perpetuidad, mediante acuerdos firmados por dos gobiernos cubanos de turno y el de los Estados Unidos, los cuales, en el Derecho Internacional, son de obligatorio cumplimiento. Sobra, por tanto, la palabra ilegal. Su devolución a Cuba, sólo se podrá lograr en un clima de respeto y confianza mutua, cuando nuestros dos países vuelvan a tener relaciones normales, y a vivir en paz y tranquilidad como buenos vecinos, nunca en un plano de enfrentamientos políticos e ideológicos con ofensas, agresiones, improperios, descalificativos y guapería de barrio, como viene sucediendo desde hace años.

Si lo hecho por estos dos gobiernos de la República en su época es ilegal (que no lo es), también debe ser considerada ilegal la entrega de territorio cubano a la extinta Unión Soviética, para emplazar cohetes nucleares, desplegar una brigada mecanizada e instalar una base de espionaje radio electrónico, realizada por el gobierno socialista, que fueron retirados del país por decisión unilateral del gobierno soviético, cuando éste lo decidió, aún en contra de las autoridades cubanas, lo cual también debería avergonzarnos.

Aprovechar algunos aniversarios y hechos que puedan ser cuestionables de nuestro enemigo oficial, para echar nueva leña al fuego, jamás conducirá a la solución de los problemas que nos dividen. Los gacetilleros no debieran prestarse a ello. El único camino transitable es el del diálogo respetuoso, basado en el deseo de lograr acuerdos mutuamente ventajosos. Algún día tendremos que acabar de aprender a vivir en paz con nuestros vecinos, piensen como piensen, y dejar de criticar la paja en el ojo ajeno, teniendo una viga en el propio.

| Etiquetado , | Deja un comentario

¿Política exterior independiente?

FotoRebeca

El tema de la política exterior siempre ha sido principal para cualquier estado. Todos declaran, sin ambages, que su política exterior es independiente. Sin embargo, nada es más ajeno a la realidad. Históricamente, la política exterior de los estados siempre ha sido condicionada por intereses económicos, políticos e ideológicos. Estos desbordan los marcos nacionales y alcanzan a los estados vecinos, en primer lugar, y al resto en general. Mientras más se ha desarrollado la humanidad y se han ido universalizando las relaciones, la dependencia de unos estados y otros se ha hecho mayor y esto, sin lugar a dudas, agrega un elemento determinante en el contenido de la política exterior.

En el mundo bipolar surgido de la Segunda Guerra Mundial, la política exterior de los estados, acéptese o no, respondía a uno u otro de los bloques creados. Escapar de ellos era prácticamente imposible, ya que su influencia real era totalmente abarcadora. Inclusive, en la política exterior de los denominados países no alineados, subyacía una alineación indirecta con la extinta Unión Soviética, sostenedora y manipuladora de los mismos.

La política exterior de Cuba, como la de cualquier otro país del mundo, ni antes ni ahora ha sido ajena a esta dependencia. Antes de 1959 se movía dentro de las normas del bloque democrático occidental, liderado por los Estados Unidos de Norteamérica, en contra del bloque oriental, liderado por la extinta Unión Soviética. Nuestras declaraciones en los organismos internacionales y nuestras posiciones y actos, estaban en correspondencia con ello: nos unían lazos económicos, políticos e ideológicos, además de históricos, geográficos, culturales, etcétera, por pertenecer y formar parte del mundo occidental de ascendencia greco-latina.

Después de 1959 nuestra política exterior dio un giro total, uniéndose al bloque oriental en contra del bloque occidental. Nuestra política exterior, aunque se proclamaba verdaderamente independiente, al igual que antes, no lo era, con el agravante de ser más dependiente y de responder a un bloque ajeno histórica, geográfica y culturalmente, con el cual no teníamos absolutamente ningún vínculo. Este cambio se fundamentó en los nuevos lazos económicos, políticos e ideológicos establecidos para enfrentar al vecino del Norte, convertido por obra y gracia en el enemigo exterior necesario, que recomendó Maquiavelo en su conocida obra El Príncipe.Como es fácil de ver a simple vista, la nueva política exterior nació fuertemente condicionada: no existe una sola declaración, posición ni acto en contradicción con la política exterior soviética, durante los más de treinta años que duró el maridaje soviético-cubano, al igual que no existe una sola declaración, posición o acto en que no se condene a los Estados Unidos de Norteamérica o a otros países occidentales, calificados como lacayos. Tal parece que los hermanos mayores soviéticos poseían la llave de la verdad absoluta y nunca se equivocaron, pues siempre estuvimos plenamente de acuerdo con ellos. Sin embargo, la historia demuestra todo lo contrario: invasión a Hungría (1956), construcción del Muro de Berlín, instalación de armas nucleares en Cuba, invasiones a Checoslovaquia, Afganistán, etcétera.

Hoy, desaparecida la Unión Soviética e independientes los países que la conformaban a ella y al bloque oriental, la política exterior cubana, siempre dependiente, sin separarse un ápice de su idiologización enfermiza, se alista militantemente junto a los rezagos del pasado y a las denominadas nuevas corrientes nacionalistas o integracionistas, ajena a la realidad del mundo globalizado en que vivimos, enfilada al enfrentamiento político e ideológico con el vecino del Norte y sus lacayos, y no al logro del clima de paz y buenas relaciones con todos los países, que tanto necesita el pueblo cubano, para dedicarse a reconstruir su nación y alcanzar la prosperidad y la felicidad.

| Etiquetado , , | Deja un comentario

Dos monedas virtuales

Comienza el 2012 y parece ser que la pesada carga no es la única- de las dos monedas, continuará sobre los cansados hombros de los cubanos. Cuando, ante un peso cubano devaluado y en estado de coma, y un dólar estadounidense fuerte y activo que, como elegguá, habría caminos por doquier, se decidió sacar de la circulación a este último, sustituyéndolo por el denominado peso convertible (CUC), no se previó el caos financiero que tan absurda decisión provocaría.

Respondiendo a objetivos eminentemente políticos no debía continuar circulando la moneda del enemigo con su carga ideológica-, los nuevos billetes, denominados por el gracejo popular chavitos, carnavalitos, cucos, etcétera, tan virtuales como los pesos cubanos (CUP) unos sobrevalorados y los otros devaluados-, no han logrado ser aceptados por nadie en el mercado financiero internacional, ni tan siquiera por los mismos cubanos, que tratan de mantener sus exiguos ahorros en dólares o en euros, y sólo los cambian en los bancos y Cadecas (cajas de cambio), cuando no les queda más remedio.

La existencia de las dos monedas constituye una realidad muy difícil de solucionar, en el contexto de las políticas y criterios económicos vigentes, y muy poco aporta al necesario incremento de la producción nacional. El productor, si recibe sus ingresos en pesos cubanos (CUP) y debe satisfacer sus necesidades con pesos convertibles (CUC), no se siente estimulado a producir, aunque se le entreguen, de vez en cuando, algunas limosnas en esta última moneda. Los ciudadanos deben recibir sus salarios, al 100%, en la misma moneda en que deben adquirir los artículos para resolver sus necesidades. Mientras este absurdo, producto del voluntarismo y de la improvisación, no se resuelva, todo lo restante será simple palabrería y buenas intenciones.

Para tomar una decisión tan desastrosa, no se consultó ni con Dios ni con el Diablo, y aquí están sus nefastos resultados. Las meteduras de pata constituyen un listado interminable, y ahora hay que tratar de rectificarlas pero, como he señalado en otras ocasiones, se carece de tiempo y de credibilidad, lo cual hace más compleja la tarea. Las autoridades no parecen dispuestas a ejecutarla. Posiblemente sea de las tareas que queden para quienes vengan después.

| Etiquetado , , | Deja un comentario

El que se fue y el que llega

Archivo

En Cuba, la Navidad, el fin del año 2011 y el advenimiento del 2012, tuvo características especiales. En primer lugar, la alegría y las celebraciones, oficialmente, respondieron al triunfo de la revolución y al recibimiento del nuevo aniversario de la misma. Se obvió la realidad y no se recibió el 2012, sino el año 54 de la revolución, que es como decir un año más del paleolítico. Esto, repito, oficialmente, tanto en la prensa plana como en la radio y la televisión. Por un lado transitó esta celebración oficial y por otro la ciudadana, donde una gran mayoría felicitó, deseando Felices Pascuas y un Próspero Año Nuevo, a la manera tradicional. En la calle, por suerte, no escuché a nadie felicitar por el triunfo ni por nada parecido. Parece que los tiempos han cambiado algo, desde aquel deslumbramiento inicial.

Los éxitos y los logros, repito, oficialmente, han estado, como todos los años, a la orden del día, en una competencia de rebuscados adjetivos, cada cual más exagerado que el anterior, así como con algunos programas especiales confeccionados para la fecha, verdaderos bodrios faltos de imaginación y de mesura. En una caldosa incomible, se han mezclado canciones, personajes históricos y menos históricos, bailes, humor, héroes prefabricados, escritores, magos, gacetilleros, espías, artistas plásticos, agentes, amas de casa, obreros, campesinos, etcétera, todos como en un gran coro, repitiendo las mismas consignas de cada nuevo aniversario, sin siquiera actualizarlas, como está de moda.

En los ambientes familiares, la realidad ha sido otra: comentarios sobre lo mala que está la situación, los cada vez más altos precios de los artículos, la agobiante ineficiencia estatal generalizada, la necesidad de urgentes cambios y el brindis, rayando las doce de la noche, porque se acaben de realizar. Faltaron las doce uvas, pero se descorchó una que otra botella de sidra ya que, a pesar de su tragedia, al cubano le gusta celebrar la Nochebuena y la Navidad y esperar el Año Nuevo, lanzando su balde de agua a la calle. Es una enraizada tradición y, como está más que demostrado, las tradiciones no se pueden suprimir por decreto. Aquí, como en muchas otras cuestiones, el voluntarismo también fracasó estrepitosamente.

Con los primeros días de enero, las aguas comienzan a tomar su nivel, y la lucha diaria por la sobre vivencia se impone, con sus pequeños y grandes problemas. Terminó un año más para todos, y comienza uno nuevo cargado de incertidumbre. El deseo generalizado es que se materialicen las esperanzas de la mayoría por una vida mejor.

| Etiquetado , , | Deja un comentario

Profesiones “discriminadas”

Foto Rebeca

No estoy descubriendo el agua tibia, si planteo que la legalización del trabajo por cuenta propia nunca debió haberse ilegalizado-, ha sido recibida con beneplácito por la mayoría de los ciudadanos y, para muchos, ha significado su forma de subsistencia y la de sus familias, a pesar de los altos impuestos, la burocracia, los inspectores y otras complejidades.

Sin embargo, en lo legalizado, llama la atención un grupo de profesionales que han sido discriminados, ya que no se les autoriza el ejercicio de sus profesiones por cuenta propia. Me estoy refiriendo a los médicos, estomatólogos, profesores, arquitectos, ingenieros, abogados y otros. Estos, si quieren trabajar por cuenta propia, no pueden hacerlo ejerciendo sus profesiones para lo cual se prepararon y acumularon experiencias laborales-, sino en otros oficios, como parqueadores, choferes de taxis, empleados o dueños de paladares y cafeterías, reparadores de espejuelos, de fosforeras o de zapatos, cerrajeros, etcétera para lo cual ni se prepararon ni acumularon experiencias laborales. Cuando un país se permite el lujo de ignorar a sus profesionales de esta forma, o es porque sobran o porque algo no funciona bien. Creo más bien en lo último.

Foto Peter Deel

Se alega para tal prohibición, que si se les autoriza el trabajo por cuenta propia en sus profesiones, el Estado se quedaría sin un gran número de ellos, debido a los salarios de miseria que reciben y a las pésimas condiciones en que realizan sus labores. No lo pongo en dudas, porque es una verdad de fácil comprobación, pero la solución no puede ni debe ser continuar prohibiendo algo que se ha realizado en demasía-. Pienso que pueden analizarse diferentes posibles soluciones. Me detendré en dos: la primera, la que puede llegar a ser la definitiva difícil de aplicar en este momento, debido a la crisis económica nacional-, consistiría en elevar los salarios, para hacerlos competitivos con los que se obtendrían en el trabajo por cuenta propia, así como mejorar las condiciones en los centros laborales. La segunda, que podría ser de transición, consistiría en mantener una parte de la jornada laboral como trabajo para el Estado, con la remuneración correspondiente, y otra parte como trabajo por cuenta propia, a cuenta y riesgo del profesional. Aquí quedarían satisfechos los dos intereses: el estatal y el individual, tan importantes el uno como el otro. No es nada nuevo: en los años de la República funcionaba así en diferentes sectores, como el de la salud, el de la educación y otros.

Una u otra de estas posibles soluciones, o cualquier otra, deberán asegurar más temprano que tarde, la legalización total del trabajo, y que cada ciudadano ejerza el que más le convenga, para el que esté preparado, donde lo desee y sin absurdas prohibiciones, en el marco de la libre competencia. Esto significaría mejoramiento económico de los mismos, mejoramiento de los servicios y desarrollo de la nación. Además, no tendríamos que disfrutar de la amarga originalidad de tener médicos manejando taxis, arquitectos haciendo pizzas o abogados vendiendo viandas. Es verdad que ningún trabajo decente constituye una deshonra pero, por favor, cada quien en su lugar. Bueno es lo bueno, pero no lo demasiado.

| Etiquetado , , , | 4 comentarios

EMILIANA

Patch Work de Rebeca

La casa de la señora Emiliana se había ido deteriorando con el paso de los años sin pintura ni reparaciones pero, aún así, rodeada de edificios idénticos mal construidos y llenos de colorines, erguía su nobleza en el centro de un terreno de cien metros cuadrados, sembrado de árboles frutales y de flores que, como un islote solitario, se negaba a desaparecer.

Refugio de pájaros, el verdor perenne de la propiedad de Emiliana, levantaba la envidia en algunos vecinos del lugar, menos favorecidos por la suerte o con ancestros menos dados al trabajo creador de riquezas. Cada mañana, Emiliana recorría sus jardines y frutales. La acompañaba Howard, su perro pastor alemán, quien ante cualquier intruso comenzaba a ladrar y lo espantaba, mostrándole sus dientes. Hacia el mediodía, después del almuerzo, se le veía en el amplio portal, a los pies de su ama, que dormía la siesta sentada en una comadrita. Así sucedía cada día de cada semana.

Debido a ello, lo acontecido causó tanta extrañeza a todos. Comenzó una mañana cuando, en lugar del conocido paseo matutino de la dama y su perro, el jardín y los frutales se llenaron de niños, que corrían y gritaban como ríos desbordados. Emiliana, sentada en la comadrita, con Howard a sus pies, observaba los juegos. La escena, al repetirse cada mañana, se fue haciendo habitual. Nunca nadie supo de donde acudían los niños ni hacia donde regresaban al terminar sus juegos.

Hoy la casa de la señora Emiliana está vacía y abandonada. Cuentan los más viejos, que la vieron por última vez una mañana en que todo sucedía igual que cada día, sólo que, cuando los niños jugaban, una niña toda vestida de blanco con una cinta amarilla en el pelo, acompañada de un cachorro de perro pastor alemán, se unió a ellos.

| Etiquetado , , | Deja un comentario