Más restricciones ciudadanas?

Antes del Coronavirus, ya la economía cubana estaba en picada y el desabastecimiento hacía de las suyas. Productos como los cárnicos, el aceite, la leche, la harina de trigo, el detergente, el jabón, productos de aseo y el combustible estaban en falta. Largas colas adornaban los comercios donde aparecían.

Con el Coronavirus, esta situación se agravó. Ya no colas, sino moloteras, aparecieron en los lugares de venta.

Las autoridades comenzaron a dictar medidas para evitar la expansión de la epidemia, entre ellas, el uso del nasobuco y el distanciamiento entre personas, además de la suspensión del transporte nacional, provincial y urbano, y el cierre de comercios de todo tipo. Como medidas de carácter epidemiológico, los ciudadanos las aceptaron. Después se han hecho más drásticas, incorporando a las fuerzas del orden y auxiliares, multas y sanciones, para lograr su cumplimiento.

Sin embargo, no se han podido controlar los tumultos ni que las personas cumplan lo establecido. A ello también ha contribuido la falta de soluciones reales, para evitar el acceso masivo de la población a los comercios, ni siquiera con la exigencia del carnet de identidad, para que cada quien compre en el municipio donde vive.

Paralelo a todo esto, cada día las autoridades sanitarias informan menos casos, y parece como que la epidemia está controlada.

Si es así, por qué no comienzan a desmontarse algunas de las medidas restrictivas impuestas? Me refiero al traslado dentro del territorio nacional, a la reactivación del transporte nacional, provincial y urbano y otras. Tengo la sensación de que, en estos momentos, las medidas de restricción, más que a la epidemia, responden al desabastecimiento y a la falta de soluciones a corto plazo. Las autoridades, adictas al control y a la represión, parecen haber encontrado una fórmula para, cobijadas en la epidemia, mantener un estricto control sobre cada ciudadano, como nunca antes se había visto en la historia de Cuba. El peligro radica en que, las autoridades decidan mantenerlo según su conveniencia y, los ciudadanos nos acostumbremos a aceptarlo como algo natural. No quiero pensar en un escenario como el de la novela “1984” de George Orwell, repetido en la Cuba actual.

Acerca de Fernando Damaso Fernandez

Fernando Dámaso Nací en 1938, en La Habana. Soy Sagitario. Estudié en los Escolapios de la Víbora y me gradué de Perito Mercantil. Trabajé en publicidad (investigador de mercado y productor de comerciales y programas para la televisión); también fui militar. Me interesa la literatura, el cine, los deportes profesionales y la naturaleza. Hace años escribo.
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Una respuesta a Más restricciones ciudadanas?

  1. Octavio López dijo:

    Lo grave de la situación en Cuba es que los ciudadanos se han acostumbrado a aceptarlo todo como algo natural. Solo se ocupan en obtener lo imprescindible para sobrevivir hasta el día siguiente. Y al día siguiente, y todos los demás días, vuelven a hacer lo mismo. Están atrapados en un laberinto sin salida que solo conduce al fin de su existencia, bajo condiciones cada vez peores.

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