Glorificación exagerada

Se ha convertido en una práctica cotidiana que, con cada aniversario de algún hecho político, económico, social, médico, jurídico, pedagógico, científico, artístico, agrícola, industrial, ecológico, militar, etcétera, se le adjudique su razón de ser al fallecido líder histórico cubano.

Da la impresión de que todo lo hecho en Cuba durante los últimos 58 años, ha sido debido a “sus originales ideas y brillante inteligencia”, sin que el supuesto mérito corresponda a alguien más: todo parece indicar que, entre otros muchos, poseía el monopolio de las ideas.

Es una realidad que, en los regímenes totalitarios, todo lo supuestamente positivo siempre corresponde al dictador de turno y todo lo negativo a sus subalternos, incapaces de interpretarlo correctamente, pero existen límites que no deben ser cruzados, para evitar el ridículo y las burlas de los ciudadanos, o sea el conocido “choteo” criollo.

En el caso cubano, esto no ha sido respetado, y todo lo que se dice y escribe al respecto lleva el inconfundible sello de la adulonería (guataquería), sin el menor pudor por parte de los adulones (guatacas).

Gerardo Machado fue “El Egregio” en los años treinta, y sus obras llenaban los espacios de los medios de comunicación de su época, pero su régimen no duró más de ocho años, y Fulgencio Batista fue “El Hombre” en la década de los cincuenta y sucedió igual, pero su gobierno no duró más de siete años. A pesar de todo lo criticable de algunas de sus acciones, ambos dejaron obras importantes que aún hoy causan admiración: la Carretera Central, el Capitolio Nacional, enormes hospitales y centros educacionales, centros culturales, carreteras, puentes, túneles, avenidas, calles, plazas, parques, acueductos, alcantarillados y otras edificaciones públicas.

Sin embargo, el glorificado de hoy es el máximo responsable de la prolongada crisis económica, política y social de la Nación, debido a sus repetidos errores y fracasos. En realidad, su legado ha sido de intolerancia, destrucción, pobreza y miseria y muy poco que merezca recordarse. De ahí que todo haya que “rescatarlo”, ese verbo tan de moda. La salud y la educación, sus principales “logros”, bastante deteriorados actualmente, se conformaron sobre un desarrollo que ya venía produciéndose durante la República de año en año, siendo utilizados como vitrina para el exterior, con el objetivo de realizar proselitismo político entre los incautos, a favor de un sistema fracasado, que no es ni nunca será próspero ni eficiente ni sostenible y, menos aún, soberano, independiente y democrático.

Borrado de las agendas de la mayoría de los cubanos, más preocupados por subsistir que por recordarlo, por estos días las autoridades se han lanzado prematuramente a glorificarlo, al acercarse el primer aniversario de su fallecimiento. Se trata de ofrecer una imagen idílica del personaje, tratando de legitimarlo ante la Historia, tarea harto difícil debido a la acumulación de sus desatinos.

Es conocido que, con las personalidades que han ejercido el poder por prolongado tiempo, se crean mitos. Posteriormente, siempre ha acontecido un proceso de desmontaje de los mismos, para ubicarlas en su justo lugar. En este caso, se impone proceder al segundo proceso.

De no hacerlo, se continuará manipulando la Historia por espurios intereses políticos e ideológicos ajenos a la realidad, contaminando con falsedades y mentiras a las nuevas generaciones.

Acerca de Fernando Damaso Fernandez

Fernando Dámaso Nací en 1938, en La Habana. Soy Sagitario. Estudié en los Escolapios de la Víbora y me gradué de Perito Mercantil. Trabajé en publicidad (investigador de mercado y productor de comerciales y programas para la televisión); también fui militar. Me interesa la literatura, el cine, los deportes profesionales y la naturaleza. Hace años escribo.
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4 respuestas a Glorificación exagerada

  1. Wilken Fernández dijo:

    Por eso es muy importante su trabajo, Sr. Fernando, siga desenmascarando a esa turba de incapaces.

  2. Octavio López dijo:

    El grupo que detenta el poder en Cuba, más allá de ideologías, es un conjunto de ineptos incapaces de lograr mejores condiciones y calidad de vida para la población. Su mayor interés ha sido mantenerse en el poder, y para ello se han valido de cuanto mecanismo han tenido a mano. Si se declararon socialistas o comunistas, fue porque con esa forma de gobierno se aseguraban la perpetuidad en sus posiciones.

  3. junetruth dijo:

    Todavía hay gente valiente en Cuba. Cuánto me alegro de que existan periodistas que denuncien la verdad del régimen

  4. jose dijo:

    He vistio en algunos medios gente orandole al Comandante en polvo cuando el huracan Irma para que los protegiera ,incluso uno dijo que la inundacion se detuvo justo abajo del retrato en su casa del susodicho ,dijo que su religion era el socialsmo y su profeta Fidel,adonde va a parar esto ,lo iran a canonizar?

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