Los talentos serviles

“No hay espectáculo, en verdad, más odioso que el de los talentos serviles” (José Martí. Obras Completas. Tomo 13. Página 158. Imprenta Nacional de Cuba). He querido comenzar estas líneas con este pensamiento del Apóstol, debido a que muchos de nuestros intelectuales, algunos hasta con apellidos ilustres y sin necesidad de ello, se han incorporado al rebaño gubernamental, tomando parte activa en sus campañas de desinformación y manipulación de los ciudadanos, y hasta en actos violentos en contra de quienes piensan diferente, mostrando una agresividad que les era desconocida y que no se corresponde con sus personalidades.

Intelectuales y pseudointelectuales (que también abundan) de ambos sexos, unidos en una denominada “defensa de la identidad nacional, la independencia y la soberanía”, repiten como loritos bien amaestrados todo lo que dicen los viejos “dirigentes históricos”, algunos hasta estalinistas confesos que, alejados de la realidad, aún sueñan con la pesadilla de un mundo comunista, dando por sentado que sus palabras encarnan el sentir de la mayoría de los cubanos y que, desde ya, son históricas, porque sólo ellos detentan la facultad de pensar, la cual les está vedada al resto de los ciudadanos.

Tanto servilismo, oportunismo y fanatismo primitivo repugnan, máxime cuando provienen de personas que se consideran cultas y que deberían servir de ejemplos de ética y dignidad al resto de la población.

No voy a citar nombres, ante el temor de ser injusto y olvidar a algunos, pues la mayoría son bien conocidos por aparecer regularmente en los medios oficialistas con sus “sesudos” artículos, declaraciones y entrevistas, publicar libros sin dificultades y recibir premios, condecoraciones y homenajes gubernamentales por el “deber político cumplido”, más que por sus méritos intelectuales o artísticos, que no niego que los posean.

Aunque hoy disfrutan de “su pedacito de domingo”, como decía hace años la propaganda de una popular marca de cerveza, mañana serán cuestionados y hasta repudiados por su cobardía y falta de civismo.

Termino con otro pensamiento del Apóstol: “Todas las tiranías tienen a mano uno de esos cultos, para que piense y escriba, para que justifique, atenúe y disfrace: o muchos de ellos, porque con la literatura suele ir pareja el apetito del lujo, y con éste, viene el afán de venderse a quien pueda satisfacerlo. Por casa, coche y bolsa para queridas vende la lengua o la pluma mucho bribón inteligente” (José Martí. Obras Completas. Tomo 12. Página 276. Imprenta Nacional de Cuba).

Acerca de Fernando Damaso Fernandez

Fernando Dámaso Nací en 1938, en La Habana. Soy Sagitario. Estudié en los Escolapios de la Víbora y me gradué de Perito Mercantil. Trabajé en publicidad (investigador de mercado y productor de comerciales y programas para la televisión); también fui militar. Me interesa la literatura, el cine, los deportes profesionales y la naturaleza. Hace años escribo.
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Una respuesta a Los talentos serviles

  1. Gomez dijo:

    Usted no menciona nombres pero yo mencionare a Silvio Rodrigues que fue capas de reconocer que Cuba estaba jodida y al mismo tiempo defiende el sistema que ha jodido a Cuba.

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