Tiempo al tiempo

Repasando algunos documentos de diferentes épocas, he comprobado que en esto de cambiar nombres, nuestras autoridades han roto todos los records. Víctimas de su festinado quehacer han sido muchas calles, plazas y parques, prácticamente todos los centrales azucareros, fábricas y empresas de diferente tipo, bateyes, pueblos, municipios, provincias, establecimientos comerciales y de servicios, centros educacionales y de salud, teatros, cines y hasta algunos cayos de nuestro archipiélago. Hay que llenarse de paciencia asiática para encontrar, por el nombre actual, algo que existió en el pasado. Considero la ardua tarea de nuestros historiadores.

Sus resultados han sido entronizar la confusión generalizada dentro de la historia, lo cual no me parece que haya sido casual, sino que ha respondido al interés en borrar parte importante de ella y el resto tergiversarla, en función de las necesidades políticas de cada momento.

Si repasamos algunos de los cambios realizados, nos encontramos con que: la original Plaza Cívica de La Habana, se denomina Plaza de la Revolución y, además, esta última denominación se le ha endilgado a todas las plazas de las provincias y de los municipios, tal vez con la excepción de la de Diez de Octubre, que se denomina Plaza Roja, aunque más bien debería denominarse Negra, en honor a la suciedad que acumula; la histórica fábrica de cervezas La Tropical (desactivada, al igual que las de La Polar y Hatuey), ostentó durante años el nombre de “Pedro Marrero”; los Muelles de San Francisco se llaman “Sierra Maestra”; el reparto Country Club, “Cubanacán”; el teatro Blanquita, ‘Karl Marx” (ni siquiera en español); todos los centrales azucareros, con sus bateyes incluidos, cambiaron sus nombres originales, por los de personajes del nuevo santoral establecido el 1 de enero de 1959. Así desaparecieron nombres tan conocidos y sonoros como Toledo, Hershey, Constancia, Narcisa, Cunagua, Jaronú, Najasa Violeta, Baltony, Chaparra, Jobabo, Preston, Miranda, San Germán y otros muchos hasta llegar al número de 161, que era la cantidad de centrales que existían en esa fecha, y una fábrica de cemento nombrada Titán, en honor al Lugarteniente General Antonio Maceo, fue rebautizada “José Mercerón”. Peor suerte corrieron los establecimientos comerciales, que recibieron, en lugar de dejarles sus nombres originales, una letra y un número, que los identificaba por provincias, en un alarde de exquisitez burocrática. Por si no fuera suficiente, la Isla de Pinos fue rebautizada “Isla de la Juventud”, aunque sus habitantes, por suerte, han continuado siendo “pineros” y no “juventuderos” , como tal vez debieran llamarse, y al Cayo Smith, en la Bahía de Santiago de Cuba, se le denomina “Granma”. A pesar de todos estos absurdos, el caso más triste es el de la denominada provincia “Granma” (la repetición de este nombre resulta llamativa), que debió denominarse Bayamo, en respeto a su rica historia, porque: Carlos Manuel de Céspedes, el Padre de la Patria, era bayamés, donde primero se estableció el gobierno de Cuba Libre fue en Bayamo, los bayameses quemaron su ciudad antes de entregarla al enemigo, la bandera que enarbolaron fue la de Bayamo y nuestro himno nacional dice en una de sus estrofas “Al combate, corred bayameses…”. Para los cubanos “Granma” es simplemente una letra del alfabeto griego, el nombre de un yate, el de un equipo de béisbol y el de un periódico, bastante tedioso por cierto. Existen muchos más ejemplos, pero como muestra son suficientes.

En este rosario de nombres cambiados se olvidaron las tradiciones y la historia, además de todo lo que ha contribuido a formar nuestra identidad nacional. Es una lástima que nuestros intelectuales oficialistas, tan preocupados por salvar la nación y su cultura, no hayan sido capaces de levantar sus voces contra estos desmanes de las autoridades e, inclusive, los hayan aplaudido. Algún día, pienso que no muy lejano, las cosas volverán a normalizarse, se impondrán la razón y las leyes al voluntarismo, y los nombres que no significan nada valioso ni importante, desaparecerán con la misma rapidez con que aparecieron. Entonces, serán restituidos los que tengan que ver con toda la historia de Cuba y no sólo con una parte de ella. Tiempo al tiempo.

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Acerca de Fernando Damaso Fernandez

Fernando Dámaso Nací en 1938, en La Habana. Soy Sagitario. Estudié en los Escolapios de la Víbora y me gradué de Perito Mercantil. Trabajé en publicidad (investigador de mercado y productor de comerciales y programas para la televisión); también fui militar. Me interesa la literatura, el cine, los deportes profesionales y la naturaleza. Hace años escribo.
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13 respuestas a Tiempo al tiempo

  1. Makunga dijo:

    Cuando el mafioso en jefe logro conseguir el yate donde viajarian los destructores de Cuba, se llamaba originalmente “Grandma” osea, “Abuela” en ingles. Para pasar desapercibido, le removió la letra “d” y asi nacio el esperpento Granma con el cual ensuciarian esa provincia en el futuro.

    • Alfredo Iglesias dijo:

      Con todo respeto, su información sobre el nombre del yate no es correcta. El nombre del mismo siempre fue “Granma” y no se le cambió. La palabra “gran’ma” se usa coloquialmente con el significado de “abuela”, aunque no esté reconocida en el inglés academico. Por otro lado, el quitarle o ponerle letras al nombre del yate no tiene relación con que el mismo pase o no inadvertido.

  2. elio coro dijo:

    Elio
    Que increíble paranoia, el pobre Kafka se quedo chiquito y Macondo viene a ser, si acaso, una parodia de lo que sucedió en Cuba. Ese es el resultado de un mafioso metido a Sociólogo.
    Algo similar hubiera sucedido en Colombia si Pablo Escobar agarra el poder absoluto.

  3. elio coro dijo:

    Elio
    Dámaso, tenemos que felicitarte, pues tienes una puntería para dar en la esencia de los problemas del “socialismo” de estado ese.

  4. Octavio López dijo:

    Estimado Sr. Dámaso, sigo siempre con interés sus escritos, por su contenido y la forma en que están elaborados. No se encuentran muchos ejemplos de esta naturaleza entre los cubanos de hoy. Por excepción, hay en este artículo una imprecisión que merece ser corregida en beneficio de los lectores, y es donde dice “Para los cubanos “Granma” es simplemente una letra del alfabeto griego…”. La letra griega es gamma y no granma. Según el DRAE: gamma. f. Tercera letra del alfabeto griego, que corresponde a la g del latino. Saludos.

  5. David Freeman dijo:

    Donde partieron el bate fue cuando cambiaron el nombre de una bodega en la entrada drl Yarey, municipio Jiguani, que la bautizaron como “La Abundancia”, a pesar que solo vendia cigarillos y tabacos racionados, Recuerdo que en un viaje rumbo a Santiago de Cuba unos turistas extranjeros fotografiaban los anaqueles vacios y soltaban carcajadas bajo el letrero.

  6. Si abundancia pero de moscas,cucarachas y ratones y hasta hurones .que trajeron los gallegos de la península. Estos comunistas no saben lo que es la abundancia. Apretaste selena . LA ABUNDANCIA . Estoy partido de la risa en el suelo.

  7. delarosa dijo:

    Los cambios de nombres solo son intereses politicos,para mi es para que la gente crea sobre todo las nuevas generaciones que las cosas las creo la revolucion,como que ahora son nuestras, que las construimos nosotros con nuestro esfuerzo,como para borrar toda historia pasada.

    • Rafael Contreras dijo:

      Tiene Ud. razón Sr delarosa. Por experiencia propia sé que si se pregunta a muchos cubanos sobre el origen de las grandes edificaciones y obras arquitectónicas del país le contestarán que, excepto el Morro, la Cabaña y alguna que otra construcción de la época colonial, el resto se hizo en la revolución. El conjunto de edificaciones que conforman la Plaza Cívica es un ejemplo que la inmensa mayoría cree fue hecho en tiempos del castrato, y otros ejemplos sobran y no caben en estas líneas. Lástima de país y de pueblo.

  8. Theresa dijo:

    Muy bueno el articulo, lo felicito, saludos,

  9. Luis dijo:

    En Venezuela está ocurriendo lo mismo. Como no pueden construir obras nuevas (todo se lo roban) entonces le cambian el nombre a las viejas

  10. ShinigamIan dijo:

    Granma no es ninguna letra del alfabeto griego, imagino se refiera a la letra “gamma”. Granma es sin embargo el diminutivo en ingles de “abuela” (Grandmother) e imagino que haya sido la inspiracion del que nombro el malhabido yate. Solo una errata constructiva, por lo demas estoy de acuerdo completamente con el articulo.

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