Ciudad basurero

Hace más de medio siglo, La Habana era una ciudad limpia, donde funcionaba un eficiente servicio de recogida de la basura, las calles se barrían cada día y las principales calzadas y avenidas, además de barrerse con equipos mecanizados, se fregaban con grandes chorros de agua a presión, a partir de las doce de la noche. Como complemento a estas acciones que ejecutaba la Alcaldía, los propietarios de los comercios y quienes poseían portales, respondían por la limpieza de los mismos hasta las aceras. Por si todo esto no fuera suficiente, los ómnibus del transporte público y todo el transporte comercial debían transitar absolutamente limpios, tanto interior como exteriormente.

Con el acceso al poder de las nuevas autoridades, este sistema se fue deteriorando, hasta llegar al estado actual, donde la ciudad se ha convertido en un gran basurero.

Las exigencias y las denuncias de los ciudadanos son desoídas, mientras la administración pública de la ciudad y de sus municipios, se extiende en justificaciones baladíes sobre su incompetencia y el porqué de su deficiente trabajo. Entre ellas aparecen la falta de recursos, insuficiencia de equipos, falta de mantenimientos y de reparaciones, personal sin calificación y otras. En conclusión, todo parece indicar que la solución con los métodos actuales es imposible, además de constituir una fuente de corrupción, desvío de recursos y otras ilegalidades.

¿Por qué no se rompen los esquemas obsoletos y se entrega esta tarea a empresas privadas o cooperativas? En muchas grandes ciudades es así. Estas se encargarían de la recogida, tratamiento y reciclaje de todo tipo de desperdicios, clasificándolos desde el momento en que son desechados por los ciudadanos, colocando depósitos diferentes para plásticos, vidrios, metales, cartones, productos orgánicos, etcétera, lo cual facilita y humaniza el trabajo, algo que no han sido capaces de resolver nuestras autoridades.

¿Hasta cuándo deberemos escuchar los mismos cuentos? La ciudadanía exige más que explicaciones, soluciones.

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Acerca de Fernando Damaso Fernandez

Fernando Dámaso Nací en 1938, en La Habana. Soy Sagitario. Estudié en los Escolapios de la Víbora y me gradué de Perito Mercantil. Trabajé en publicidad (investigador de mercado y productor de comerciales y programas para la televisión); también fui militar. Me interesa la literatura, el cine, los deportes profesionales y la naturaleza. Hace años escribo.
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3 respuestas a Ciudad basurero

  1. delarosa dijo:

    No solo la basura invaden las calles cubanas,también encontramos fosas reventadas,por lo menos en marianao es asi,donde quiera que vas te encuentra una corriente de aguas fecales.

  2. Progresista dijo:

    Conclusion: que la revolucion ha convertido a la capital en una cochiquera de inmundicia moral y material.

  3. jose dijo:

    yo recuerdo todavia esa epoca en que habian recursos y voluntad para mantener a la habana limpia,creo que llego hasta los 60.despues llego el desastre y ahora la ciudad entre los derrumbes,la suciedad y otras calamidades inherentes al regimen se ha convertido en un verdadero foco insalubre,entre la basura,las aguas albanales,los baches ,peligro de desplomes en viejas edificaciones,ademas de la proliferacion de vectores como cucarachas,moscas etc etc.han echo mas dificil la vida de la gente

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