Voto por la buena apariencia

Una periodista escribe en un diario oficialista sobre la buena apariencia, no para reclamarla sino para cuestionarla. Centra su cuestionamiento en los anuncios de algunos negocios particulares, donde se plantea: “Se busca trabajadora joven de buena apariencia”. Aclaro que también existen anuncios donde “se buscan trabajadores jóvenes de buena apariencia”. Por lo tanto, la solicitud no es tan cerrada como escribe la periodista, pero vayamos al grano.

Sobre esta endeble base comienza su argumentación, acerca de la discriminación por sexo, edad, color de la piel, que si se exige una figura sacada de moldes idénticos, que si se cosifica a la mujer como objeto de atracción con fines mercantilistas, etcétera. Son planteamientos demasiados conocidos, por repetidos en la jerga oficialista.

Los patrones de belleza siempre han existido. Cambian con las épocas, pero no desaparecen. Hoy, como antes, existen, y es válido tenerlos en cuenta, más cuando se trata de personas que van a tratar directamente con el público. Durante demasiados años hemos tenido que sufrir dependientes y dependientas de tiendas, restaurantes, cafeterías y otros servicios sin buena apariencia, que nunca debieron ser escogidos para estos trabajos.

La buena apariencia, aunque incluye en primer lugar la física, se complementa con la educación, los buenos modales, el hablar correctamente, el aseo personal y otros muchos componentes.

Considero saludable que los dueños de los negocios particulares la exijan para sus empleados como un primer requisito. Después, estoy seguro, analizarán su preparación para el puesto, su profesionalismo, etcétera y, entre los de buena apariencia, escogerán a los más capacitados. El ·Estado debiera imitarlos.

Siempre resulta mucho más agradable ser atendido por alguien con buena apariencia, sea hombre o mujer, que por alguien que no la posea. ¡Además, pagamos para ello!

Este, aunque se parece, no es un diferendo entre el “capitalismo inhumano” y el “socialismo paternal”, sino entre lo bello y lo formal.

Anuncios

Acerca de Fernando Damaso Fernandez

Fernando Dámaso Nací en 1938, en La Habana. Soy Sagitario. Estudié en los Escolapios de la Víbora y me gradué de Perito Mercantil. Trabajé en publicidad (investigador de mercado y productor de comerciales y programas para la televisión); también fui militar. Me interesa la literatura, el cine, los deportes profesionales y la naturaleza. Hace años escribo.
Esta entrada fue publicada en Sin categoría y etiquetada , , . Guarda el enlace permanente.

Una respuesta a Voto por la buena apariencia

  1. Roman Hernandez dijo:

    Creo que la buena apariencia ,no necesariamente va de la mano de lo bello y lo feo ,pues hay bellas con mala apariencia y al revez.(ah y no defiendo nada personal)

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s