¿Qué es lo que funciona?

Foto Rebeca

Veamos cuatro situaciones diferentes.

En el caso de los ferrocarriles nacionales, se plantea por las autoridades competentes que sus problemas se deben a la obsolescencia de los equipos, a la falta de mantenimientos adecuados al no existir piezas de repuesto y a que, durante más de cincuenta años, no han sido renovados. Esto ha traído como consecuencias que el denominado tren No.1 Habana-Santiago de Cuba, que tenía una salida diaria, ahora la tenga cada tres días, que desde hace ocho años no funcione el tren Habana-Holguín, etcétera. También, que los que circulan lo hagan a baja velocidad, que la cantidad de coches por trenes sea menor y que el servicio de los coches de procedencia francesa con aire acondicionado, al romperse los equipos, fuera cancelado definitivamente, procediéndose a la habilitación de los mismos con ventanillas, además de las deficiencias organizativas y las indisciplinas de todo tipo.

Desde hace años, las tallas de los uniformes escolares que se venden al comienzo del nuevo curso, no están en correspondencia con las tallas de los alumnos, muy disminuidas debido a la deficiente alimentación. A esta situación, que se repite cada año, aún los ministerios de Educación e Industria no le han encontrado una solución.

El campismo popular, la única opción vacacional para el cubano de a pié, no cumple con lo que oferta y cobra: las instalaciones de las bases están deterioradas, la comida está mal elaborada, es de baja calidad y repetitiva, las ofertas son mínimas y la atención deja mucho que desear.

En el reparto Villa Panamericana, cerca del poblado de Cojímar, escasea el agua potable porque al proyectarse no se tuvo en cuenta construir cisternas para su almacenamiento por gravedad, dependiendo el abastecimiento de la que se recibe directamente del tanque del mismo, la cual, como es natural, no llega a los pisos tres, cuatro y cinco de los edificios allí existentes.

Pudiera pensarse que este rosario de calamidades está en relación directa con quienes responden por estos servicios. Por lo tanto, la conclusión sería que las personas no saben trabajar o, simplemente, trabajan mal. Sin embargo, constantemente se están cambiando los directores, administradores y el personal y todo sigue mal. Entonces habría que pensar que es el sistema el que no funciona. Ni el socialismo clásico ni el real funcionaron en ninguno de los países donde se instauraron. Los ejemplos están a la vista. En Cuba tampoco funcionaron ni funcionan. Pienso que con el socialismo próspero y eficiente sucederá igual. Al menos, hasta ahora, es lo que se está viendo.

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Acerca de Fernando Damaso Fernandez

Fernando Dámaso Nací en 1938, en La Habana. Soy Sagitario. Estudié en los Escolapios de la Víbora y me gradué de Perito Mercantil. Trabajé en publicidad (investigador de mercado y productor de comerciales y programas para la televisión); también fui militar. Me interesa la literatura, el cine, los deportes profesionales y la naturaleza. Hace años escribo.
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4 respuestas a ¿Qué es lo que funciona?

  1. Joel dijo:

    Mi estimado Fernando ha dado Ud. en el “clavo”, como popularmente decimos los cubanos. No es culpa de directores, administradores, trabajadores de mantenimiento ni de trabajadores en general que las cosas no funcionen en centros laborales, estudio ni en ningún otro establecimiento estatal en la isla. En definitiva ninguno de ellos tiene el poder ni la correspondiente independencia ni la potestad de tomar serias decisiones para actuar por su cuenta y resolver los graves problemas que lo aquejan, tampoco disponen de la mayoría de los recursos que necesitan para resolver dichos problemas. Es el sistema el que no funciona, no sirve, es por naturaleza, improductivo e ineficiente porque no estimula al individuo a crear riquezas. Todos están subordinados a un estado burocrático y desgastado que no produce absolutamente nada dirigido por un régimen dictatorial, integrado por una cúpula envejecida y desfasada que esta anquilosada en el pasado y que jamás se ha sometido a la voluntad popular, que lleva gobernando más de medio siglo sin darle oportunidad a nuevas y renovadas ideas, propuestas y objetivos que puedan sacar al país de la crisis tan profunda en que se encuentra. El único y claro objetivo de esa cúpula, que tiene nombre y apellidos, es perpetuarse en el poder, y para ello se han valido de ese sistema improductivo e inservible pero muy eficiente para mantener controlada y vigilada a toda una sociedad a través de una maquinaria represiva, del terror y el control total y absoluto. Sin embargo hemos visto como los pequeños negocios privados han ido creciendo y prosperando, gracias a la iniciativa privada y si no crecen más es porque ese estado totalitario, incapaz de competir con ellos, no se lo permite imponiéndoles absurdas restricciones y altísimos pagos impositivos. El propio gobierno a través de sus voceros ha admitido que los negocios privados que han surgido en la isla son más eficientes y productivos que las desastrosas empresas estatales. La realidad habla por sí sola, es la mejor prueba de la superioridad de un sistema sobre otro.

  2. Jorge Artiles dijo:

    La vida del cubano se desarrolla de una manera que de cierta forma se asemeja a un juego de beisbol en el que el lanzador del equipo de casa es a su vez el director del mismo. Este lanzador está siendo vapuleado sin descanso por el equipo contrario, pero como es el director del equipo se dedica a culpar del desastre a sus jugadores y remplazarlos continuamente, mientras él continúa acumulando carreras en contra por su mal desempeño. La diferencia con un juego de beisbol real es que en esa situación el público armaría tal escándalo que el lanzador tendría que irse del juego, pero en el caso cubano el público en las gradas aplaude cada vez que se le conmina a hacerlo. País surrealista y kafkiano.

  3. Pingback: ¿Qué es lo que funciona? | Bitácoras Cubanas

  4. Kanirbis Kanortepedes dijo:

    Se debe de investigar si los aires acondiconados de los trenes en realidad se rompieros o si fueron canibaleados para ponérselo a los autos de los dirigentes. Recuerdo que en los inicios de los 60 existia en Cuba el Fiat privado.Un tren con aire acondicionadao que había que ponerse abrigo dentro de él. Con conductor de cuello y corbata al nivel de los existente actualmente en la Europa desarrollada. Pero eso sólo queda en la memoria de los que tubimos esa oprtunidad histórica de ver aquellos adelantos. En poco tiempo el llamado socialismo nacionalizó todo aquello y más nunca se ha vuelte a ese nivel de confort.

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