Por lados diferentes

Foto Rebeca

Hace rato que en Cuba el discurso oficial va por un lado y la vida de los cubanos por otro. Los acuerdos y lineamientos forman parte del primero, enarbolados constantemente por las autoridades como si formaran parte del texto de un libro sagrado de obligatorio cumplimiento, y la lucha por la sobre vivencia a cómo sea forma parte de la segunda.

El 1 de mayo el pueblo combatiente hará temblar la tierra con sus multitudinarios desfiles. Ya se conoce cuántos participaran en cada municipio y provincia y los miles por cada sindicato en la capital. Es una lástima que estas cifras de obligatorio cumplimiento: 35 mil de la Construcción, 40 mil de Educación, Ciencia y Deportes, 80 mil de Industria, etcétera, no se cumplan con igual exactitud en la producción de azúcar, leche, carnes, viandas, vegetales y otros productos. Sin lugar a dudas, es más fácil organizar el circo que asegurar el pan. En las pancartas que se enarbolarán no aparecerá ningún reclamo al gobierno, a pesar de la desastrosa situación económica y de los salarios y jubilaciones de miseria. Los dirigentes sindicales asegurarán que sea así y muchos, los ilusos, creerán que vivimos en el mejor de los mundos y disfrutamos del mejor de los gobiernos. Tal vez las autoridades también se lo crean, acostumbradas al disfrute del poder absoluto por más de cincuenta y seis años.

Sin embargo, todos sabemos cómo funcionan estas movilizaciones y cómo se asegura la participación masiva. No debemos olvidar que también existieron en los ex países socialistas, encabezados por la desaparecida Unión Soviética y cómo, de un plumazo democrático, desaparecieron.

La realidad, palpable cada día en la calle, los centros de trabajo y de estudio y en los hogares, refleja todo lo contrario. Cada vez los descreídos son más, y no hablo sólo de los jóvenes, cuyo objetivo es estudiar para largarse en la primera oportunidad o participar en alguna misión en el exterior, para obtener un poco de divisas y mejorar su situación económica y la de sus familiares o igualmente largarse, sino también de los adultos y los ancianos, convencidos de que les fueron estafadas sus vidas, exigiéndoles un presente de sacrificios y privaciones con la promesa de un futuro mejor, el cual se disipó entre consignas y discursos, manifestaciones y desfiles masivos.

Acerca de Fernando Damaso Fernandez

Fernando Dámaso Nací en 1938, en La Habana. Soy Sagitario. Estudié en los Escolapios de la Víbora y me gradué de Perito Mercantil. Trabajé en publicidad (investigador de mercado y productor de comerciales y programas para la televisión); también fui militar. Me interesa la literatura, el cine, los deportes profesionales y la naturaleza. Hace años escribo.
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Una respuesta a Por lados diferentes

  1. Dearthur dijo:

    Salí hace dos décadas de Cuba y mis padres se quedaron alla , les envio constantemente dinero para que vivan más o menos bien ya que sólo está la pensión del padre equivalente a 8 dolares mensuales. Fueron de los que confiaron en el fururo que se le vino abajo en Cuba con la caida del Muro de Berlin. Aún así continuaron con la esperanza de que ellos también tendrían su nuevo Berlin en Cuba, pero pasó casi una década y nada mejoraba por lo que en ese tiempo prepré mi viaje de emigración sin retorno para nacionalizarme en otro país. Observando a Cuba desde aquí me da la impresión de que es como un espejismo, como otra realidad en el tiempo por todos los absurdos que vive diariamente la población.

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