Pobres resultados

Foto Peter Deel

El VIII Congreso de la Unión de Escritores y Artistas de Cuba (UNEAC) recién finalizado nos ha deparado resultados bastante pobres, algo esperado por quienes lo hemos seguido durante su preparación y realización.

Comenzando por la declaración doctrinaria de su Presidente de que La UNEAC es el Moncada de la cultura y que La UNEAC no ha hecho otra cosa, desde su génesis, que servir a la Revolución, -algo por todos conocido-, ante la presencia de importantes dirigentes del Partido y del Gobierno, -para evitar desviaciones-, además de los más de trescientos delegados de todo el país, las discusiones en las diferentes Comisiones (Cultura y Medios, Arte, Mercado e Industrias Culturales, Ciudad, Arquitectura y Patrimonio y Estatutos, Reglamento y Reclamaciones) se han restringido a repetir planteamientos ya escuchados en anteriores Congresos, la mayoría de los cuales nunca han sido llevados a la práctica.

Llueve sobre mojado volver a oír sobre los temas de la creación, el análisis de las tendencias estéticas contemporáneas, la necesidad de repensar la radio, la televisión y el cine, teniendo en cuenta las nuevas necesidades y expectativas de la población, el enfrentamiento a todas las formas de corrupción, indisciplinas, despilfarro, desorden y chabacanería, la necesidad de mecanismos más eficaces de comercialización del arte, la necesidad de definir e instrumentar las políticas del entorno construido y de trazar una política sobre la ciudad y la arquitectura dentro de los programas de desarrollo nacional y las propuestas de cambios en los estatutos. En realidad mucha paja y poco grano.

Nuevamente han aparecido algunos censores genéticos, que pretenden resolver los problemas creando comisiones que revisen y aprueben, algo descabellado en el contexto actual, lo cual demuestra anquilosamiento generacional, así como el verbo exaltado de nuestro Orador Nacional recordando la presencia eterna, aunque no física, del intelectual mayor.

En definitiva puro teatro, donde cada uno de los participantes se sabía de memoria el bocadillo que estaba autorizado a decir.

Acerca de Fernando Damaso Fernandez

Fernando Dámaso Nací en 1938, en La Habana. Soy Sagitario. Estudié en los Escolapios de la Víbora y me gradué de Perito Mercantil. Trabajé en publicidad (investigador de mercado y productor de comerciales y programas para la televisión); también fui militar. Me interesa la literatura, el cine, los deportes profesionales y la naturaleza. Hace años escribo.
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3 respuestas a Pobres resultados

  1. Dearthur dijo:

    No sólo el congreso de la UNEAC lleva el formato del bocadiilo autoriado a decir, todos los que se hacen en el país lo llevan el del partido, los CDR, FMC, UJC, UPC, ect.y ninguno se lleva a la práctica. Todo un gran teatro. Hasta cuando!

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