El pulso de la calle

Foto Rebeca

En estos días, para tomarle el pulso a la calle, he recorrido algunos mercados de productos agropecuarios, estructurados de acuerdo a las nuevas formas de comercialización implantadas. En general, están bastante bien abastecidos y con variedad de ofertas, pero en todos se mantiene un denominador común: los elevados precios, iguales en unos y otros, inaccesibles para la mayoría de los trabajadores, hacen que las ventas sean muy pobres. Tal vez en los altos precios radique el que existan tantos productos en oferta, y no precisamente en que haya aumentado la producción. En este caso la demanda, reducida a lo imprescindible para sobrevivir, no agota la oferta, cuyos productos pierden calidad con el paso de los días, sin que se rebajen sus precios. Igual situación se repite con los pocos carretilleros en activo. Una modalidad que se ha generalizado de forma espontánea, es la de los vendedores callejeros sin licencia, que se sitúan a las puertas de algunos mercados, ofreciendo por lo general cada uno un producto diferente (cebolla, ajo, cuchillas de afeitar, tubos fluorescentes, leche en polvo, etcétera), prestos a desaparecer cuando aparecen los inspectores o algún agente del orden público.

Otro aspecto llamativo ha sido el cierre por las autoridades de algunos comercios privados, que llevaban algún tiempo funcionando (paladares, cafeterías, dulcerías, etcétera), por violaciones de la legalidad (compra de productos en el mercado negro, tener más empleados que los declarados, etcétera) e incumplimiento de las normas sanitarias. Esto, sumado al cierre anterior de las salas de 3D y las tiendas particulares de productos industriales, aumenta el tono de gris a negro de los barrios, que parecían ir despertando del largo letargo inmovilista, y agrega interrogantes a la denominada actualización.

De todas formas, como el esquema debe funcionar, ya comenzó la propaganda para la conmemoración del próximo 1 de mayo, donde la tierra debe temblar en toda Cuba con las marchas de los trabajadores, sin nada que reclamar a las autoridades y contentos, como siempre, de su presente y de su futuro socialista, próspero y sostenible.

Anuncios

Acerca de Fernando Damaso Fernandez

Fernando Dámaso Nací en 1938, en La Habana. Soy Sagitario. Estudié en los Escolapios de la Víbora y me gradué de Perito Mercantil. Trabajé en publicidad (investigador de mercado y productor de comerciales y programas para la televisión); también fui militar. Me interesa la literatura, el cine, los deportes profesionales y la naturaleza. Hace años escribo.
Esta entrada fue publicada en Sin categoría. Guarda el enlace permanente.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s