Una plataforma común

Foto Rebeca

El año 2014, complejo para las autoridades, no lo será menos para la oposición pacífica. Si el gobierno estará obligado a profundizar, ampliar y acelerar sus reformas, ante las exigencias de los ciudadanos, preocupados por el presente y cansados de esperar por un futuro luminoso que nunca llega y cada vez se muestra más lejano, los opositores, sin pretender alcanzar la unidad, deberán lograr una plataforma común, donde estén recogidos, al menos, algunos de los intereses inmediatos de la Nación, que posibiliten el paso del régimen totalitario al democrático.

Entre éstos pudieran estar: la reestructuración económica reconociendo, además de la propiedad estatal, la propiedad privada con todos sus deberes y derechos, liberando las fuerzas productivas, tanto en el campo como en los pueblos y ciudades; la formación de organizaciones y partidos políticos que representen realmente la variedad de la sociedad cubana, desechando el absurdo, obsoleto y antinatural concepto de un partido único; la restauración de todas las libertades ciudadanas, en primer lugar las de opinión, reunión y de prensa; la desactivación de los aparatos represivos y la reducción de las fuerzas armadas al mínimo necesario para las tareas que les competen, dejando de ser una pesada carga para el país, y la revisión y adecuación del sistema judicial a las nuevas condiciones. Aunque aquí no están todas, éstas pudieran servir para comenzar, incrementándose después, de acuerdo al desarrollo de los acontecimientos.

Esta plataforma, para convertirse en un proyecto viable para todos los cubanos, debe prever la participación, en su materialización, tanto de los opositores pacíficos de adentro y de afuera, como de los ciudadanos que durante años han prestado sus servicios dentro de los organismos e instituciones gubernamentales, con honradez, responsabilidad y profesionalidad. La solución de los problemas nacionales es una tarea difícil y descomunal y necesitará del concurso de todos los cubanos que deseen el bien de Cuba, por encima de criterios políticos e ideológicos, sin exclusiones de ningún tipo.

Aunque será una tarea compleja, debido a demasiados años de divisiones, sobre la base de las experiencias acumuladas, es posible: sólo hay que dar los pasos firmes en esa dirección.

Acerca de Fernando Damaso Fernandez

Fernando Dámaso Nací en 1938, en La Habana. Soy Sagitario. Estudié en los Escolapios de la Víbora y me gradué de Perito Mercantil. Trabajé en publicidad (investigador de mercado y productor de comerciales y programas para la televisión); también fui militar. Me interesa la literatura, el cine, los deportes profesionales y la naturaleza. Hace años escribo.
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Una respuesta a Una plataforma común

  1. Estimado compatriota:

    Ante todo, le deseo un feliz año.

    Coincido plenamente con lo que usted expresa en este post.

    En el siguiente enlace

    http://profesorcastro.jimdo.com/destruir-un-pa%C3%ADs/

    suministro una gran cantidad de información –cito las fuentes primarias y muestro los vídeos correspondientes-, para que se compruebe cómo se ha llegado a tal nivel de destrucción física y antropológica de Cuba, lo cual es necesario comenzar a revertir antes que sea demasiado tarde.

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