Cuesta abajo

Cuesta abajo

Foto Rebeca

El cierre, el pasado 1 de noviembre, de las salas de 3D, y la prohibición, después del 30 de diciembre, de las tiendas particulares, asestan un duro golpe al cuentapropismo. Una vez más las autoridades (recordar Pitirre en el Alambre, Operación Maceta y la liquidación de los Mercados Libres Campesinos en años anteriores) demuestran su incapacidad para competir con la propiedad privada, aún y cuando esta sea incipiente y esté obligada a existir dentro de absurdas camisas de fuerza, y la falsedad de la actualización y de los denominados cambios. Cuando el río suena es que algo trae, y no sería nada extraña la aplicación de otras medidas similares en las próximas semanas. Esperar para ver.

Ancladas en el pasado, dogmáticas hasta la médula, fanáticas del marxismo leninismo y del socialismo, a pesar de sus más que demostrados fracasos, pretenden sobrevivir (al menos hasta que les dure la existencia física) en el feudo cerrado en que han convertido al país, a años luz del mundo real. Lo triste es que muchos ciudadanos aceptan tranquilamente estas arbitrariedades, la mayoría de las veces cometidas contra sus propios vecinos, y hasta es posible que se presten a declarar su apoyo a ellas en algunos de los denominados El pueblo opina, a que nos tiene acostumbrado la prensa oficial.

Quienes, olvidando los más de 54 años de improvisaciones e inventos fallidos, veían un poco de esperanza en lo que estaba sucediendo lentamente, han recibido un verdadero cubo de agua fría. Si el gobierno pretende que, con la aplicación de estas medidas, las cuales responden únicamente al deseo de demostrar fuerza y marcar quien manda, va a ganar adeptos y lograr el ordenamiento legal del país, de cuyo desorden es el máximo responsable, se equivoca una vez más: volverán a proliferar, como antes, las actividades ilegales y el mercado negro se ampliará por todo el territorio nacional, simplemente porque nadie puede obligar a los ciudadanos a morirse de hambre y a vivir en la miseria. Nuestros jóvenes, cercenados sus proyectos de vida por autoridades de incapacidad demostrada, optarán por el éxodo, al igual que muchos profesionales, atletas y artistas, y Cuba, como dice la letra del viejo tango, continuará cuesta abajo en la rodada.

Acerca de Fernando Damaso Fernandez

Fernando Dámaso Nací en 1938, en La Habana. Soy Sagitario. Estudié en los Escolapios de la Víbora y me gradué de Perito Mercantil. Trabajé en publicidad (investigador de mercado y productor de comerciales y programas para la televisión); también fui militar. Me interesa la literatura, el cine, los deportes profesionales y la naturaleza. Hace años escribo.
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Una respuesta a Cuesta abajo

  1. Dearthur dijo:

    Despúes de la publicación de este post, se han quedado muchos artistas y deportistas que han salido al exterior, casi todos destino final los Estados Unidos. La misma llamada revolución antiimperialista es la que por su mala forma de actuar con el pueblo le está suministrando a los Estados Unidos mano de obra calificada lista para producir de forma gratuita, ya que Cuba los prepara y America los utiliza.

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