Barquito de papel. mi amigo infiel

El follón del barco norcoreano, cargado en Cuba con armamento obsoleto para reparar, escondido bajo algunas toneladas de sacos de azúcar, aderezado con los intentos de suicidio del capitán y la huelga de hambre de la tripulación, todos lunáticos de Kim Il Sung y sus descendientes, sigue acaparando la atención mediática internacional. Sin embargo, para los cubanos, después de la escueta nota informativa inicial, se mantiene el más absoluto silencio y secretismo, pretendiendo dar la sensación de que no ocurre nada, basándose en aquello de que si no sale en el Noticiero de TV ni aparece en Granma es porque no existe.

Llama la atención que esto suceda inmediatamente de terminado el 9no. Congreso de la Unión de Periodistas de Cuba (UPEC) donde, entre lo poco interesante que se planteó, algunos periodistas solicitaron (no exigieron) que se les permitiera tener acceso a las informaciones. Parece que, aunque de palabra fue en la practica es no, comenzando por el ocultamiento, el mismo día de la clausura (l4 de julio), de la composición del equipo de béisbol, que participaría en un tope con uno conformado por universitarios norteamericanos en ciudades de ese país, del cual se enteraron los cronistas deportivos, cuándo éste ya se encontraba en Estados Unidos (l5 de julio), por la tarde, en el horario de la insufrible Mesa Redonda, y continuando, casi inmediatamente, con el follón del barco.

Lo de la prensa oficialista y el secretismo que la acompaña parece no tener remedio: es algo inherente al modelo, que no puede subsistir en un clima de libertad de información, ni siquiera bajo el control del partido a través de la UPEC, su cascarón burocrático.

Lo del barco es otra cosa: nadie entiende esta chapucería política, como no sea que haya sido orquestada con el objetivo de torpedear los posibles contactos, dirigidos a la paulatina normalización de las relaciones entre los gobiernos de Cuba y de los Estados Unidos. Como era de esperar, en el acto por el 60 aniversario del 26 de julio, después de la longaniza de discursos babosos de ocasión de los invitados, no se dijo absolutamente nada del espinoso asunto. Parece que éste pica y se extiende hasta agosto. ¡Tiempo al tiempo!

Anuncios

Acerca de Fernando Damaso Fernandez

Fernando Dámaso Nací en 1938, en La Habana. Soy Sagitario. Estudié en los Escolapios de la Víbora y me gradué de Perito Mercantil. Trabajé en publicidad (investigador de mercado y productor de comerciales y programas para la televisión); también fui militar. Me interesa la literatura, el cine, los deportes profesionales y la naturaleza. Hace años escribo.
Esta entrada fue publicada en Sin categoría. Guarda el enlace permanente.

2 respuestas a Barquito de papel. mi amigo infiel

  1. Joel dijo:

    Mi estimado Fernando, no solo el acontecer noticioso oficialista y todo lo que lo circunda, no tiene remedio dentro del “modelo”, sino que casi todo; y digo casi y no todo para no lucir pesimista, es un total y completo desastre. Sin remedio y sin arreglo. Es un sistema maquiavelicamente diseñado para hacer infeliz a los seres humanos. En verdad no creo para nada que Raul Castro tenga intención alguna de mejorarla las condiciones de vida de los cubanos en la isla. Él sabe perfectamente bien que el “modelo” , como Ud. lo llama, no se puede reformar y que para proporcionarle al pueblo un verdadero bienestar tendría que desmontar el sistema completamente y eso conduciría a la pérdida del poder. Eso jamás lo hará y la mejor prueba de que el Castrismo no pierde las malas mañas y que nunca cambiará su esencia es lo que acaba de suceder con el barco norcoreano , que procedente de La Habana y cargado de misiles ” obsoletos” , intentó cruzar el canal de Panamá sin declarar la carga. Para infortunio de ambos regímenes totalitarios, fueron pillados con las manos en la masa. En resumen, que por mucha imagen de cambio y apertura que quiera mostrar al exterior el gobierno cubano, habría que añadir la popular frase de que: La mona, aunque la vistan de seda, mona se queda.

  2. Yahima dijo:

    …jajaja, discursos babosos, no pudiste encontrar un mejor adjetivo. As’i mismo es…

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s