Salvajismo callejero

Foto Rebeca

En Cuba, aunque antes la hubo, parece no existir actualmente ninguna organización efectiva que proteja a los animales, aunque se habla de una tal Aniplant (Sociedad Protectora de Animales y Plantas), que no aparece ni en la Guía Telefónica, y cuya actividad es tan nula que carece de presencia y activismo.

Los desmanes que a diario se cometen, principalmente contra los perros y los gatos, causan rabia y dolor a los ciudadanos sensibles ante la impotencia para evitarlos. Los llamados perros y gatos callejeros, que deambulan por nuestros pueblos y ciudades tratando de sobrevivir, muchos de ellos abandonados a su suerte por sus dueños originales, que los utilizan como mascotas cuando son pequeños para después, cuando crecen y exigen responsabilidades, desecharlos como quien bota un tareco inservible, son objeto de absurdas golpizas, torturas y hasta de actos vandálicos que les producen la muerte, como el denunciado el pasado martes 15 en el periódico Juventud Rebelde, bajo el título Diario de muerte y bondad, sin que las autoridades del orden público, ni ninguna otra, tomen cartas en el asunto, ni los responsables sean enjuiciados.

Esta realidad, palpable a cualquier hora en las calles de nuestros barrios, demuestra la incultura ciudadana existente, independientemente de la cacareada pero muy cuestionable instrucción que se dice poseemos, la cual parece dejar mucho que desear y ser más ruido que nueces, teniendo en cuenta los graves problemas en la educación desde hace años.

Aunque parezca mentira, son precisamente los más jóvenes (adolescentes y hasta niños), quienes participan en estos actos inhumanos, ante la complicidad o mirada indolente de los adultos, los cuales, en lugar de impedirlos y llamarles la atención, muchas veces hasta les ríen la gracia o participan de ella.

Entre los muchos males presentes, unas decenas denunciados recientemente por la máxima autoridad política, la falta de protección a los animales, con instituciones y leyes que los resguarden del salvajismo callejero, constituye uno más, al cual no debe dejársele de prestar atención, si queremos vivir en una sociedad civilizada.

Anuncios

Acerca de Fernando Damaso Fernandez

Fernando Dámaso Nací en 1938, en La Habana. Soy Sagitario. Estudié en los Escolapios de la Víbora y me gradué de Perito Mercantil. Trabajé en publicidad (investigador de mercado y productor de comerciales y programas para la televisión); también fui militar. Me interesa la literatura, el cine, los deportes profesionales y la naturaleza. Hace años escribo.
Esta entrada fue publicada en Sin categoría. Guarda el enlace permanente.

Una respuesta a Salvajismo callejero

  1. Yahima dijo:

    Era una de las cosas que mas dolor me daba cuando estaba en Cuba. Usted tiene tanta razon. Esos animalitos estan abandonados a la voluntad de Dios y a veces veia cada casos tan deprimentes que uno sentia que era mejor para ellos descansar y morir de una vez, antes que pasar por tanto sufrimiento. :_( Me da dolor nada mas acordarme

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s