Ante una coyuntura compleja

Después de una prolongada agonía, durante la cual se emitieron más partes políticos que médicos sobre su real estado de salud, con el objetivo de mantener vivas las esperanzas de recuperación, en una sociedad sumamente convulsa como la venezolana, su presidente falleció.

Independientemente de lo que su pérdida significa para su país, así como para la izquierda y el populismo latinoamericano y caribeño, por sus condiciones de líder carismático, difícil de ser reemplazado por ninguno de los actuales dirigentes del oficialismo, lo cual engendrará problemas de todo tipo, una vez transcurridos los días de luto y llanto, cuando la vida de los ciudadanos recobre su curso normal, la incertidumbre se cierne sobre nuestro país.

Acostumbrados a vivir a costa de las subvenciones de otros países, primero de la extinta URSS y del desaparecido campo socialista durante más de treinta años, y después, durante catorce, de la Venezuela chavista, volvemos a encontrarnos en situación desventajosa, sin haber resuelto nuestra larga crisis económica, y sin haber creado las condiciones ni los mecanismos para lograrlo.

Entregados de cuerpo entero a convenios políticos y económicos con Venezuela, principalmente con su presidente, quien la mayoría de las veces decidía y actuaba según su criterio personal, y no siempre en correspondencia con los intereses de su país, tratando de emular con Bolívar como líder latinoamericano, desaparecido físicamente éste, nadie puede predecir como actuarán las nuevas autoridades, que sean ratificadas o sustituidas en las venideras elecciones previstas por la Constitución. En definitiva, lo que suceda en Venezuela no lo determinarán los cubanos, independientemente de todas las declaraciones oficiales de apoyo a las autoridades chavistas, sino el pueblo venezolano en el ejercicio de sus derechos como ciudadanos de un país libre y soberano, que no admite injerencias foráneas.

Esta coyuntura compleja para Venezuela, en última instancia un país rico en petróleo, se torna aún más compleja para Cuba, país pobre y sin recursos debidamente explotados. Pienso que nuestras autoridades desde antes, y ahora ante esta realidad, hayan y estén analizando como sortear el vendaval que se nos viene encima y que, después de dos fracasos, tratemos de resolver de una vez por todas nuestros problemas económicos por nosotros mismos, y no continuar buscando mecenas que nos saquen las castañas del fuego.

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Acerca de Fernando Damaso Fernandez

Fernando Dámaso Nací en 1938, en La Habana. Soy Sagitario. Estudié en los Escolapios de la Víbora y me gradué de Perito Mercantil. Trabajé en publicidad (investigador de mercado y productor de comerciales y programas para la televisión); también fui militar. Me interesa la literatura, el cine, los deportes profesionales y la naturaleza. Hace años escribo.
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2 respuestas a Ante una coyuntura compleja

  1. maria carolina zeferino da silva dijo:

    Puede ser que Nicolás Maduro siguen siendo amigos, dicen que es uno de los favoritos de los hermanos Castros, incluso en Portugal ha sido una grand sequia solo habla de Hugo….por fin la paz a tua alma.Uno abraço.

  2. La verdad es que Venezuela sigue los pasos de Cuba, ya tiene que importar combustible como Cuba importa azúcar.

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