Cafeterías de “completas”

En la ciudad, continuamente, aparecen nuevos paladares y cafeterías particulares en pesos convertibles (CUC) o en su equivalente (más en el caso de las últimas) en pesos (CUP). Como es lógico, debido a los bajos salarios, la mayoría de los ciudadanos no puede acceder habitualmente a ellos, pues gastaría en algo de lo que se oferta, mucho más de lo que gana en todo un día de trabajo, y a veces en muchos más.

Al mismo tiempo, han aparecido también algunas cafeterías, mínimo remedo de nuestras antiguas fondas, donde, por precios inferiores a los anteriores (aunque todavía altos para la media ciudadana), ofrecen un almuerzo, las llamadas completas: un plato compuesto por alguna carne, pollo o pescado en diferentes formas, arroz con frijoles o congrí, vianda hervida y ensalada de estación. Algunas incluyen en sus ofertas pizzas de diferente tipo y pan con bistec o hamburguesa, así como otras opciones menores.

Aunque no resuelven el problema de la alimentación de muchos ciudadanos, ahora privados de ella en sus centros de trabajo, ayudan a algunos a tener un lugar estable, donde consumir una comida bien elaborada, porque si por algo se destacan, es por la magnífica confección de sus platos, al estilo casero.

Es verdad que el servicio en las mismas es elemental: tenedor o cuchara, cuchillo en algunos casos, y a comer en el mostrador, en una mesa de paradito, sentado en un muro o dentro del auto o sobre la moto, si los posee. El agua o el refresco de botella o lata, ya que a granel están prohibidos por problemas de higiene sanitaria, ante el peligro del cólera y otras enfermedades. Una completa cuesta unos 40 pesos (CUP) o sea, menos de 2 pesos convertibles (CUC), sin incluir líquido.

Sin embargo, la atención es magnífica, y se establece cierta relación entre quienes sirven, y hasta con el cocinero, que llega a conocer los gustos de cada cual a la hora de servirle su completa, y los tiene en cuenta. Un pequeño negocio familiar, donde el cliente pasa a formar parte de ella, al hacerse habitual, que pudiera desarrollarse y mejorar, hasta devenir en la antigua y desaparecida fonda cubana, si no se le limita con absurdas prohibiciones y regulaciones.

Acerca de Fernando Damaso Fernandez

Fernando Dámaso Nací en 1938, en La Habana. Soy Sagitario. Estudié en los Escolapios de la Víbora y me gradué de Perito Mercantil. Trabajé en publicidad (investigador de mercado y productor de comerciales y programas para la televisión); también fui militar. Me interesa la literatura, el cine, los deportes profesionales y la naturaleza. Hace años escribo.
Esta entrada fue publicada en Sin categoría. Guarda el enlace permanente.

3 respuestas a Cafeterías de “completas”

  1. ivadevirginia dijo:

    Como en toda Sociedad debe haber opciones para todos y todas las ocasiones. Estas fondas las conocí en México, se le llama cocina económica, en EEUU se les llama cantina y principalmente es para llevar a casa. Usted escoge entre varios menú, es más barato que un restaurante y representa un buen negocio familiar. Haría falta que las regulaciones no los asfixien.

  2. Toni Montana dijo:

    Buenas estas cronicas habaneras, excelente, al menos se puede comer ahora a buscar el peso

  3. Pienso que los precios siguen siendo elevados para el ciudadano medio que gana 200 pesos en un mes.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s