Un hombre de su tiempo

Foto Archivo

Hoy se cumplen ciento sesenta años del nacimiento de José Martí, nuestro trajinado y manipulado Apóstol. Después de muerto en una absurda acción militar, su figura y su ideario han sido utilizados por unos y por otros, según las conveniencias de cada época: en unos casos, para echarnos en cara el no ser como él hubiera querido que fuéramos y, en otros, para servirnos de ejemplo a imitar en tiempos de descreimiento y miseria, tanto material como humana.

Desde su caída en Dos Ríos, Martí ha pesado sobre los hombros de los cubanos como una carga gloriosa difícil de llevar. Todo el que ha tenido algo que decir o aún lo tiene, se proclama martiano, aunque en realidad nunca lo haya sido ni lo sea. Ser martiano se ha convertido más en un comodín que en un sentimiento, al igual que comodines han sido (y en algunos caos, lo siguen siendo) ser marxista, trotskista, liberal, conservador o izquierdista, por citar solo algunos ejemplos. El comodín sirve de fachada para lo que se encuentra oculto detrás, muchas veces totalmente diferente de ella, pero confunde y engaña y, teniendo en cuenta la práctica acumulada, da resultados.

Echar mano de Martí en los momentos difíciles y complejos, con el objetivo de despertar el patriotismo dormido, ha sido y es forma efectiva de movilizar a los ciudadanos al sacrificio o al cumplimiento de grandes tareas. A veces los pensamientos y las ideas del Apóstol que se enarbolan, se encuentran fuera de contexto, pero no importa si sirven para un determinado fin: si recorremos nuestra historia pasada y reciente, comprobaremos que es así.

En este nuevo aniversario de su nacimiento, sería bueno dejar de martirizar a Martí y honrarlo como lo que fue: un hombre de su tiempo con proyección universal, quitándole de encima la hojarasca acumulada por el tiempo y por los hombres, y tratando de ser nosotros también, hombres y mujeres de nuestro tiempo.

Acerca de Fernando Damaso Fernandez

Fernando Dámaso Nací en 1938, en La Habana. Soy Sagitario. Estudié en los Escolapios de la Víbora y me gradué de Perito Mercantil. Trabajé en publicidad (investigador de mercado y productor de comerciales y programas para la televisión); también fui militar. Me interesa la literatura, el cine, los deportes profesionales y la naturaleza. Hace años escribo.
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4 respuestas a Un hombre de su tiempo

  1. Muy de acuerdo con lo planteado en su artículo. José Martí, un escudo para la conveniencia de los que han convertido a la Patria en un pedestal.
    “La Patria es ara, no pedestal.” José Martí1853-1895

  2. Berta Bull dijo:

    Lo mismo pasa con Cristo!!!!

  3. maria carolina dijo:

    Estoytotalmente de acuerdo con lo que deces José Martin hay muchos en todo el mundo o que sirven como excusa para pequeños dictadores que hablan en nombre del pueblo.
    De: Portugal con un abrazo.
    Maria Carolina

  4. Adriana dijo:

    Hi! I wonder if it’s possible to contact the owner of this blog about advertising?

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