Algunos hechos extraños

Hace unos veinte días apareció, en los bajos del edificio donde resido con mi esposa, un señor ya mayor, vestido modestamente, el cual nos planteó que un vecino y conocido nuestro (que había abandonado el país hacía ya algún tiempo) era su amigo y le había informado por teléfono, que le había enviado a través nuestro 400 euros y un radio. Después de la sorpresa inicial, le aclaramos que desconocíamos lo que planteaba y, además, que el antiguo vecino no se había comunicado con nosotros ni informado nada al respecto. Le sugerimos aclarara el asunto con él. Nos pidió nuestro número de teléfono, para llamarnos dentro de unos días, por si recibíamos algo para él. Aunque le dimos el número para no ofenderlo, nos extrañó el hecho, máxime cuando nuestro antiguo vecino reside en los Estados Unidos, donde la moneda nacional no es precisamente el euro. Pensamos que era un anormal o un timador en ciernes, y nos olvidamos del asunto.

Hace cinco días el personaje llamó por teléfono, repitiéndole el mismo planteamiento a mi esposa, quien le informó desconocer del asunto, y que lo tratara directamente con su amigo, sin nosotros como intermediarios.

Este domingo, sobre las tres de la tarde, se apareció en los bajos del edificio un hombre joven en camiseta, bermudas y tenis deportivos, inquiriendo por mi esposa (por nombre y apellidos) para entregarle un encargo de un tal Eduardo (desconocido para nosotros). Ella le contestó que no lo conocía, y él le solicitó que bajara (vivimos en un tercer piso) con el carné de identidad para explicarle. Le mostró una tira de papel con su nombre y apellidos, anotó el número de identidad y le pidió que firmara, entregándole 1 CUC, el cual debía cambiar por Moneda Nacional, para pagar el costo del envío de un paquete que recibiría próximamente, el cual no sería superior a 25 pesos. Como estábamos esperando un paquete de un familiar del extranjero, mi esposa no pensó nada malo hasta unos minutos después, en que comenzamos a atar cabos y a preocuparnos de lo absurdo de todo lo acontecido.

Ante lo extraño de los sucesivos hechos, que pueden responder a un simple intento de timo de dos delincuentes o a algo más enrevesado y de otro carácter, me limito, por ahora, a exponerlos, previendo cualquier desarrollo posterior.

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Acerca de Fernando Damaso Fernandez

Fernando Dámaso Nací en 1938, en La Habana. Soy Sagitario. Estudié en los Escolapios de la Víbora y me gradué de Perito Mercantil. Trabajé en publicidad (investigador de mercado y productor de comerciales y programas para la televisión); también fui militar. Me interesa la literatura, el cine, los deportes profesionales y la naturaleza. Hace años escribo.
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Una respuesta a Algunos hechos extraños

  1. Mucho cuidado señor Dámaso Fernández verifique antes con las compañias aceditadas en envio de valores , remesas y paquetes de La Habana y tampoco de su número de identidad a personas a las cuales usted y su esposa no conozcan, saludos y Dios los guarde.

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