Serpentinas y confetis

Rebeca

Leyendo lo publicado, por la prensa cubana, sobre el Día Internacional del Trabajo en los distintos países del mundo, no salgo de sorpresa en sorpresa. Resulta que en los países, cuyos gobiernos mantienen una relación estrecha con el cubano, los trabajadores desfilaron en un ambiente festivo, sin plantear ningún tipo de reivindicaciones ni de exigencias. Así sucedió en Venezuela, Bolivia, Ecuador, Argentina y hasta en Rusia, donde el multitudinario desfile fue protagonizado por unos 150 mil trabajadores (bastante pocos para una ciudad como Moscú). Sin embargo, en los países cuyos gobiernos no mantienen este tipo de relación con el cubano, los trabajadores realizaron multitudinarias marchas, huelgas, movilizaciones y otras convocatorias, reclamando el respeto a sus derechos sindicales, más políticas de estímulo económico, menos recortes sociales, la reducción del desempleo, etcétera. Así sucedió en Estados Unidos, España, Francia, Grecia, Italia, Reino Unido, Chile y Alemania, donde en Berlín marcharon 5 mil personas (bastante pocas para una ciudad como Berlín). En toda España se dice que marcharon cerca de 1 millón (bastante pocas para un país como España).

Si comparamos estas cifras con las publicadas de participantes en Cuba, vemos que en La Habana desfilaron 500 mil, en Santiago de Cuba 430 mil, en Villa Clara 400 mil, en Ciego de Ávila 30 mil, en Guantánamo 110 mil, en Holguín 200 mil y hasta en Mayabeque (una nueva provincia) 138 mil. Sucede que, en cualquier ciudad cubana, por pequeña que sea, desfilaron más trabajadores que en las grandes ciudades del mundo. Igual sucedió a nivel de países. Si incluimos todas las provincias y municipios, donde según la prensa hubo desfiles, y los sumamos, resulta que aquí desfiló prácticamente el 100% de la población laboralmente activa, lo cual es poco creíble, independientemente de los mecanismos de compulsión laboral y social empleados.

Todo esto no es más que simple matemática, utilizando los datos publicados por la prensa oficial cubana.

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Acerca de Fernando Damaso Fernandez

Fernando Dámaso Nací en 1938, en La Habana. Soy Sagitario. Estudié en los Escolapios de la Víbora y me gradué de Perito Mercantil. Trabajé en publicidad (investigador de mercado y productor de comerciales y programas para la televisión); también fui militar. Me interesa la literatura, el cine, los deportes profesionales y la naturaleza. Hace años escribo.
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Una respuesta a Serpentinas y confetis

  1. El Primero de mayo, “Día Internacional del Trabajo”, una farsa de los sindicatos y gobiernos para manipular a las masas trabajadoras, total se logra poco cuando los mismos derechos se reclaman ya sean capitalistas o totalitarios. Celebrar esta fecha en Cuba bajo el régimen castro comunista constituye una burla a los trabajadores desde el 1959 donde los trabajadores no van por su voluntad propia si no por una orden del régimen de va o vas, si las cifras de participación supuestamente son “ciertas” es imposible que en la ciudad de Santiago de Cuba hayan participado 430 mil personas que son casi la totalidad de la población de la misma.
    Y como siempre señor Dámaso su artículo excelente, su experiencia habla de por si , sola.

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