¿Saltos en el vacío?

Sede central. Archivo.

La Cuban Telephone Company o Compañía Cubana de Teléfonos, como era conocida por los cubanos, fue una empresa norteamericana, con empleados y técnicos cubanos bien pagados, que ofrecía y aseguraba el servicio telefónico a lo largo y ancho del país, con carácter de monopolio. Construyó un hermoso edificio en La Habana para su sede central, y otras edificaciones e instalaciones en la misma ciudad y en otras provincias y municipios. Es verdad que, en la década de los años cincuenta, aún no satisfacía la amplia demanda ciudadana, y hasta actuaba con cierta lentitud a la hora de extender nuevas líneas, pero es indudable que el servicio era de alta calidad y a tarifas asequibles al ciudadano medio.

Cuando cambió el régimen, fue nacionalizada, al igual que la mayoría de las propiedades norteamericanas en la isla (después les tocaría a las cubanas), hasta con acompañamiento musical a ritmo de conga, cargando los participantes un ataúd con un letrero que decía se ñamaba (se llamaba), típica y repetida escena, en los tiempos de la comparsa patriótica desbordada de los primeros meses del año 1959. La Compañía Cubana de Teléfonos (nacionalizada), rebautizada ahora 13 de Marzo, asumió la responsabilidad por el servicio telefónico y, después de la alegría inicial, fue deteriorándose, pasando de mal a peor, hasta que tuvo que ser compartida, primero con capital italiano y después con mexicano (¿o fue al revés?), para hacerla funcionar y modernizarla. Los efectos del capital mixto se notaron de inmediato y ETECSA (Empresa de Telecomunicaciones de Cuba S.A.) -así pasó a denominarse entonces- comenzó a ser un ejemplo de buen funcionamiento, magníficos y variados servicios y trato amable, tanto por sus empleados como por sus técnicos. Todos hablaban de lo bien que funcionaba ETECSA hasta que se retiró el capital extranjero y regresó totalmente a manos cubanas (entiéndase: a manos gubernamentales). Se reactivó el proceso involutivo y hoy ETECSA, en lo que se refiere a instalación de nuevos teléfonos, traslados y reparaciones, al menos en moneda nacional, deja mucho que desear. Tampoco todo marcha bien en moneda libremente convertible. Eso sí, sus oficinas están profusamente decoradas con gigantescas fotos a colores de los principales dirigentes vivos (¿no estaban prohibidas para evitar el culto a la personalidad?) y consignas políticas, se pierde tiempo para cualquier gestión y la atención de sus empleados y técnicos no es la mejor.

A veces, pecando de ingenuo, me pregunto: ¿Para qué la nacionalizaron si después, ante la incapacidad para hacerla funcionar, la entregaron a capitalistas italianos y mexicanos, tan capitalistas como los norteamericanos? ¿Experimento fallido y salto en el vacío? Se vuelve a hablar de ofertarla a capitalistas foráneos, que se decidan a asumir el riesgo.

Relato sólo este caso. Pudiera traer a colación decenas de ellos más trágicos: los centrales azucareros, las empresas de transporte urbano y de carga, las compañías ferroviarias, la compañía eléctrica, las empacadoras de productos cárnicos o del mar, las fábricas de jabones, detergentes y cosméticos, las fábricas de galletas, chocolates y confituras, las fábricas textiles, las fábricas de calzado, los tostaderos de café, etcétera. La mayoría de estas instalaciones, hoy obsoletas, en quiebra, deterioradas o desaparecidas, han obligado a tener que importar lo que antes se producía aquí, eliminando puestos de trabajo. En todos, el mismo proceder erróneo y el mismo resultado: FRACASO. Sin lugar a dudas, fueron decisiones más relacionadas con la testosterona que con las neuronas. ¡Es una realidad muy difícil de ocultar!

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Acerca de Fernando Damaso Fernandez

Fernando Dámaso Nací en 1938, en La Habana. Soy Sagitario. Estudié en los Escolapios de la Víbora y me gradué de Perito Mercantil. Trabajé en publicidad (investigador de mercado y productor de comerciales y programas para la televisión); también fui militar. Me interesa la literatura, el cine, los deportes profesionales y la naturaleza. Hace años escribo.
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2 respuestas a ¿Saltos en el vacío?

  1. De por si los Gobiernos muchas veces no funcionan, menos los de carácter totalitarios que se diluyen en la burocracia, la ineficiencia y menos en el control de Empresas que son más viable en manos privadas pero aunque la hayan controlado capitales extranjeros (italianos y mexicanos) no les conviene al “estado” que ese medio de comunicación opere eficientemente.

  2. Angel Martinez dijo:

    Senor mio ,,,acaso no se ha dado cuenta usted que la isla mas hermosa que ojos humanos hayan visto se esta hundiendo?o,,,mejor dicho la estan hundiendo hace 53 anos ,Fidel lo dijo ,,perecer antes de ser capitalistas,,

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