Cabitos sueltos

Un biólogo norteamericano, nombrado presidente de honor del congreso internacional Biotecnología Habana 2012, entrevistado por la prensa oficial cubana, además de algunas consideraciones sobre su especialidad y la ciencia en general, en el capítulo de alabanzas a Cuba (entiéndase al gobierno), planteó que tras el triunfo de la Revolución han tenido un avance tremendo que ha permitido erradicar la malaria. También habló de lo efectivo de la lucha contra el dengue, así como que al terminar mi conferencia presenté una fotografía tomada en mi visita a la Universidad de La Habana, rodeado de jóvenes cubanos que intercambiaron conmigo sin prejuicio alguno.

En relación con el primer planteamiento, es conveniente aclarar que la malaria, conjuntamente con otras enfermedades infecciosas, fue erradicada en Cuba a principios del Siglo XX, durante la primera intervención norteamericana, al terminar la Guerra de Independencia, gracias a las medidas de saneamiento tomadas por las autoridades interventoras en cooperación con los cubanos, utilizando el descubrimiento del mosquito como agente transmisor de la fiebre amarilla, realizado por el sabio cubano Carlos J. Finlay. Por lo tanto, en el año 1959 hacía tiempo que no existía. En cuanto al dengue, olvidó que las medidas se aplican desde hace más de treinta años (el dengue era desconocido en Cuba antes de la revolución) sin resultados palpables. Si el ilustre biólogo se hubiera desviado un poco del circuito turístico oficial, habría descubierto una ciudad insalubre, con graves problemas sanitarios y de higiene ambiental, además de hospitales e instalaciones de salud en pésimas condiciones. Con relación al segundo planteamiento, sería conveniente conocer quienes fueron los estudiantes designados para reunirse y fotografiarse con el biólogo norteamericano. Estoy casi convencido, que no fueron todos los que lo hubieran deseado: recordar que la universidad es sólo para los revolucionarios. A veces me impacta la inocencia política de algunos ilustres visitantes.

Cambiando de tema: un ex ministro de educación, que al principio de la revolución, basado en su amplia experiencia y conocimientos pedagógicos, jubiló a la mayoría de los maestros y maestras que habían ejercido la profesión por más de veinticinco años, porque, al haberse preparado en el capitalismo, no estaban capacitados para educar a las nuevas generaciones en el socialismo y quien, desde la desaparición física del intelectual Cintio Vitier, ocupa el cargo oficial de oráculo de José Martí, aparece con un articulo, a propósito de la próxima visita del Papa Benedicto XVI, titulado Un pueblo instruido, fuerte y libre. El texto comienza, como era de esperar, con una cita martiana: A un pueblo ignorante puede engañársele con la superstición y hacérsele servil. Después continúa con la frase que da título al artículo y otras más. En general, el mismo es respetuoso para con el visitante, aunque trata de demostrar que nunca hubo problemas con la religión católica, lo cual es falso. Parece ser que las masivas demostraciones espontáneas de religiosidad, ante el recorrido de la imagen de la Virgen de la Caridad del Cobre por todo el país, le preocupa, olvidando que, cuando los pueblos están en crisis (y la nuestra ya se prolonga demasiado), acuden a la religión como una tabla de salvación. Además, hablar de un pueblo instruido, fuerte y libre resulta paradójico, porque precisamente el pueblo cubano no es instruido pues, aunque posee escolaridad, tiene un acceso muy limitado a la información, ya que todos los medios pertenecen al Estado, quien sólo muestra la cara de la moneda que le conviene; no es fuerte (si se está hablando defortaleza física, ya que la mental es bastante cuestionable), porque está deficientemente alimentado, con excepción de los dirigentes, los que tienen acceso a la moneda dura y los deportistas de alto rendimiento y, lo de libre, es mejor no tocarlo. Una vez más se demuestra que el papel aguanta todo lo que le pongan. Quisiera equivocarme, pero ante tanta propaganda oficial y llamamientos a asistir organizadamente, por centros de trabajo y de estudio (el día se declaró feriado), a la misa, tengo la impresión que esta visita del Papa es poco pastoral y demasiado gubernamental.

Anuncios

Acerca de Fernando Damaso Fernandez

Fernando Dámaso Nací en 1938, en La Habana. Soy Sagitario. Estudié en los Escolapios de la Víbora y me gradué de Perito Mercantil. Trabajé en publicidad (investigador de mercado y productor de comerciales y programas para la televisión); también fui militar. Me interesa la literatura, el cine, los deportes profesionales y la naturaleza. Hace años escribo.
Esta entrada fue publicada en Sin categoría y etiquetada , , . Guarda el enlace permanente.

2 respuestas a Cabitos sueltos

  1. Excelente artículo! Lectura obligada para todos los perdidamente enamorados de la Revolución de los Castros!!

  2. Como siempre Mermelada diciendo las verdades que a los adictos al régimen castro-comunista no les gusta oir, la Iglesia Católica bajo ese régimen tiene una posición sumisa y servil con quienes la han pisoteado en sus 53 años. Ese enajenado mental, “biologo norteamericano” seguro que no salió de la “vitrina” que le muestran a los turistas y no debe tener ni un ápice de conocimiento de lo que fué verdaderamente Cuba antes del 1959. Por lo demás EXCELENTE SU ARTICULO.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s