Un poco indignado

Foto Rebeca

Aquí, en mi país, el movimiento de los indignados es noticia de primera plana. En los tres diarios nacionales oficiales que circulan y en la televisión se repiten las fotos, imágenes y alabanzas, algo que no sorprende a nadie, acostumbrados como estamos, a que el gobierno se aproveche de cualquiera que critique al imperio y a sus lacayos. Más que una política es una obsesión enfermiza. No sucede lo mismo con los que, en los países donde existen gobiernos amigos, protestan. Estos se consideran patrocinados y pagados por el imperio o son totalmente ignorados.

Admiro y respeto a los movimientos que depusieron a sus gobernantes autocráticos en Túnez y Egipto, así como en Libia con ayuda exterior. También a los que hoy tratan de lograrlo en Yemen y Siria y otros lugares. Como secuela de ellos han salido a la palestra, en algunos países, los denominados indignados.

Pero bueno ¿quiénes son en definitiva estos indignados? A mi me recuerdan a los hippies de los años sesenta, pero sin su exotismo ni carisma. Los hippies pasaron y, al menos, dejaron canciones, musicales, filmes y novelas. No sé si estos indignados tendrán igual suerte.

Protestar, en los últimos tiempos, se ha convertido en un deporte universal en los países desarrollados, tanto como el fútbol. ¿De qué protestan los indignados? ¿Proponen algo concreto? ¿Acaso el fracasado socialismo? ¿Un sistema económico nuevo? Por las fotos e imágenes se aprecia que la mayoría son jóvenes, supongo que con poca o ninguna experiencia laboral, y sin haber creado familias tampoco. Aún no han tenido tiempo ni siquiera para equivocarse. Aparecen algunos viejos que, por su lenguaje obsoleto, constituyen personajes desfasados de sus épocas, eternos perdedores, incapaces de abrirse caminos en sus vidas. Ocupa Wall Street es una de las principales consignas. ¿Para qué? ¿Para destruirla? ¿Van a dirigir la economía quienes no han administrado nunca ni un simple carrito de venta de hot dogs? Además ¿qué han aportado a sus países? ¿Han creado algo de lo que hoy es patrimonio de la humanidad?

A veces me indignan un poco estos indignados, pero me tranquilizo al comprender que responden a hormonas juveniles en demasía, que necesitan donde manifestarse. Las plazas y los parques son buenos lugares, máxime cuando se dispone de modernas tiendas de campaña convenientemente equipadas, así como de alimentos, música, interesantes libros y agradable compañía. Es como ir de picnic o de acampada, solo que al centro de la ciudad. Estoy completamente de acuerdo en que un mundo mejor es posible, pero este no se logrará protestando sino trabajando.

Acerca de Fernando Damaso Fernandez

Fernando Dámaso Nací en 1938, en La Habana. Soy Sagitario. Estudié en los Escolapios de la Víbora y me gradué de Perito Mercantil. Trabajé en publicidad (investigador de mercado y productor de comerciales y programas para la televisión); también fui militar. Me interesa la literatura, el cine, los deportes profesionales y la naturaleza. Hace años escribo.
Esta entrada fue publicada en Sin categoría y etiquetada , , . Guarda el enlace permanente.

4 respuestas a Un poco indignado

  1. ¿No estarán indignados con ellos mismos?

  2. Angie dijo:

    Estimado Fernando, recién leo tu texto y recuerdo la entrevista que le hicieron en el Pais Zigmunt Bauman… Sus respuestas son de una claridad meridiana. Es un pensador agudo, profundo y arroja luz a raudales en relación al tema que estás tratando. Con todo cariño te lo adjunto. Un abrazo. Angie.
    “El 15-M es emocional, le falta pensamiento”
    Zygmunt Bauman advierte del peligro de que la indignación termine evaporándose
    El padre de la ‘modernidad líquida’ publica un nuevo ensayo en forma de 44 cartas
    VICENTE VERDÚ Madrid 17 OCT 2011 – 01:35 CET151

    El sociólogo polaco Zygmunt Bauman, el sábado en Madrid. /CRISTÓBAL MANUEL
    Zigmunt Bauman, el filósofo y sociólogo polaco famoso por su concepto de la modernidad líquida,tan fértil que ha sido aplicado al amor (líquido), al arte (líquido), al miedo (líquido), al tiempo (líquido) y así hasta cualquier cosa, publica el ensayo 44 cartas desde el mundo líquido (Paidós). Además, el premio Príncipe de Asturias de Comunicación y Humanidades 2010 ha estado en Madrid para pronunciar una conferencia en el Matadero bajo el título ¿Tiene futuro la solidaridad? El sábado por la tarde, a la misma hora de la manifestación internacional de los indignados, mantuvimos una charla en un hotel a menos de 100 metros de la plaza de Atocha donde, entre la multitud, ya no cabía un alfiler.
    Le pregunto a este profesor emérito en la Universidad de Leeds (Inglaterra) si le parece que estas grandes manifestaciones masivas, pacíficas y tan heterogéneas lograrán combatir los abusos de los mercados, promover una democracia real, reducir las injusticias y, en suma, mejorar la equidad en el capitalismo global, pero, como profesor que es, no responde a la cuestión de un solo golpe.
    Las protestas suplen la falta de política global con oposición popular
    En su parecer, el origen de todos los graves problemas de la crisis actual tiene su principal causa en “la disociación entre las escalas de la economía y de la política”. Las fuerzas económicas son globales y los poderes políticos, nacionales. “Esta descompensación que arrasa las leyes y referencias locales convierte la creciente globalización en una fuerza nefasta. De ahí, efectivamente, que los políticos aparezcan como marionetas o como incompetentes, cuando no corruptos”.
    Frente al actual individualismo, los indignados se sienten iguales
    “El movimiento del 15-M trataría de suplir la falta de globalización de la política mediante la oposición popular”. ¿Una oposición eficaz? En opinión de este sabio de 86 años, el efecto que puede esperarse de este movimiento es “allanar el terreno para la construcción, más tarde, de otra clase de organización”. Ni un paso más.
    Bauman califica a este movimiento, como es bien evidente, de “emocional” y, en su parecer, “si la emoción es apta para destruir resulta especialmente inepta para construir nada. Las gentes de cualquier clase y condición se reúnen en las plazas y gritan los mismos eslóganes. Todos están de acuerdo en lo que rechazan, pero se recibirían 100 respuestas diferentes si se les interrogara por lo que desean”.
    La emoción es (¿cómo no?) “líquida”. Hierve mucho pero también se enfría unos momentos después. “La emoción es inestable e inapropiada para configurar nada coherente y duradero”. De hecho, la modernidad líquida dentro de la cual se inscriben los indignados posee como característica la temporalidad, “las manifestaciones son episódicas y propensas a la hibernación”.
    ¿Se necesitaría un líder acalorado? ¿Varios líderes temperamentales? “El movimiento no lo aceptaría puesto que tanto su potencia como su gozo es la horizontalidad, sentirse juntos e iguales, lo que, en importante medida, les niega el superindividualismo actual”. La superindividualidad (de la modernidad líquida) “crea miedos, desvalimientos, una capacidad empobrecida para hacer frente a las adversidades”.
    El estrés es la enfermedad que acompaña a esta sevicia. “Las gentes se sienten solas y amenazadas por la pérdida del empleo, la disminución del sueldo, la dificultad de adaptación al riesgo. El estrés es corriente entre los parados pero también en los empleados, acosados por los cierres y despidos, las prejubilaciones o los salarios cada vez más bajos. En Estados Unidos el estrés produce tantos daños económicos como la suma conjunta de todas las demás enfermedades”. Las bajas laborales por estrés llegan a costar, dice Bauman, 300.000 millones de dólares (216.600 millones de euros) al año y la cifra no deja de crecer.
    ¿Llegará todo esto a provocar un giro en el sistema, un colapso o algún cambio sustantivo? Su respuesta es que, en estos momentos, prefiere hablar de “transición” y no de “cambio”. Necesitaría hechos más netos para pronunciarse sobre el alcance de los actuales trastornos. “Antes, hacía falta mucho tiempo para preparar unas protestas masivas como las del 15-M, pero hoy las redes sociales permiten enormes concentraciones en muy poco tiempo”. Pero volvemos a lo mismo: de igual manera que se concentran y actúan con velocidad, muy poco después se detienen.
    La emoción es apta para destruir, pero inepta para construir nada
    El movimiento crece y crece pero “lo hace a través de la emoción, le falta pensamiento. Con emociones solo, sin pensamiento, no se llega a ninguna parte”. El alboroto de la emoción colectiva reproduce el espectáculo de un carnaval que acaba en sí mismo, sin consecuencia. “Durante el carnaval todo está permitido pero terminado el carnaval vuelve la normativa de antes”.
    El movimiento no aceptaría un líder. Su potencia es su horizontalidad
    Puede decirse, declara el profesor, que “nos hallamos en una fase especialmente interesante, como en un laboratorio de acción social nuevo”. Tarde o pronto la crisis terminará y, sin duda, las cosas serán diferentes pero ¿de qué modo?
    “No me pida que sea profeta”, implora Bauman. “En algunos lugares, no en todos, el movimiento ha logrado conquistas importantes pero no es extensible a todos los países”. Lo líquido sigue siendo válido para la previsión del porvenir. La modernidad líquida se expresa, obviamente, en su falta de solidez y de fijeza. Nada se halla lo suficientemente determinado. Ni las ideas, ni los amores, ni los empleos, ni el 15-M. Por eso teme que tal arrebato acabe también, finalmente, “en nada”. No es seguro, pero siendo líquido, ¿cómo no pensar en la evaporación?

  3. Morgana dijo:

    Hola!

    Ante todo te felicito por tu blog que leo siempre aunque es primera vez que me decido a comentar. No estoy de acuerdo con este post. Vivo en Valencia y la verdad tengo al movimiento 15 M muy de cerca ya que conozco gente que se ha implicado de forma desinteresada y completa. Ese movimiento, al igual que el de Democracia Real Ya! no es un movimiento ni hippe ni juvenil. He asistido a dos manifestaciones que han convocado y te aseguro que he visto más ancianos, niños, personas en silla de rueda y mujeres embarazadas que en todos los desfiles del primero de mayo que veo en Cuba. De hecho es una de las cosas que más emociona, lo variopinto de los integrantes.
    Es cierto que no tiene unos objetivos/estatutos marcados de manera muy objetiva, pero está ahí y ha salido de gente harta de que le tomen el pelo. Gente que ve la corrupción en los políticos que va cada día a más. Gente que se ha quedado sin vivienda y aún sigue con deudas con el banco. No conozco a ningún “indignado” que quiera tener un sistema socialista, para nada. Se trata de perfeccionar la democracia. Modificar una ley electoral que sólo favorece a los partidos mayoritarios. Que los políticos trabajen y vivan para el pueblo, no viceversa. La gran ventaja es que aquí, a diferencia de en mi cubita, se PUEDE protestar y por tanto se protesta.
    ¿Por qué no mejorar si se puede?¿Por qué no luchar por algo más justo y más honesto?
    Es cierto que hay siempre algún hippie trasnochado, algún perroflauta, algún antisistema perdido o algún comunista desfasado que molesta y entorpece el correcto funcionamiento de lo que debería ser el inicio de un cambio necesario dentro del sistema democrático. Pero ¿que se le va a hacer? También forman parte del sistema.
    Un abrazo,
    Morgana

  4. jesus abreu dijo:

    hola
    respeto tu opinion, y respeto tu inteligencia pues he leido tus posts, pero en este tengo q disentir. tu ultima sentencia de q los cambios se consiguen con trabajo no con protestas me choca. aunque no tienen una direccion concreta, todos los que vivimos de este lado de la cerca q los limita y aprisiona a ustedes, sabemos el porque de las protestas, los super ricos el 1% de la poblacion gana el 99% de las riquezas producidas, mientras q el 99% de la poblacion gana el 1% de las riquezas. los jovenes siempre son los q protestan en TODOS LOS TIEMPOS, y te pongo por ejemplo a nuestra pobre patria, donde el entonces joven fidel castro lucho hasta alcanzar el poder, para desgracia de todo el pueblo cubano. los jovenes q hoy protestan aunque usted dice q no tienen experiencia laborar, (lo cual es muy improvable, porque el 70% de ellos tienen q trabajar medio tiempo para poder ir a las escuelas), se dan cuenta de lo q esta pasando en este pais, los ricos roban y no pasa nada, se llevan las industrias a otros paises donde no existen regulaciones para protejer al trabajador, sin importarles un bledo el pueblo q les dio la oportunidad de triunfar, la inmoralidad y la impunidad de los ricos es ya insoportable. y lo mejor es q se den cuenta rapido, pues aqui si es posible revelarse contra la oprecion.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s