Exigencias ciudadanas

Foto Peter Deel

Si analizamos el sector agrícola y agropecuario vemos que, a pesar de las medidas aplicadas en los últimos tiempos, sigue siendo improductivo, y no ha sido capaz de dar respuesta a las necesidades alimenticias de la población. Si analizamos el sector industrial, tal vez con la rara excepción de las empresas mixtas (con capital extranjero), sucede lo mismo: baja productividad, desvío de recursos, robos, corrupción y productos de mala calidad, incapaces de competir en el mercado mundial. Si analizamos el sector de los servicios, la situación es aún peor: irresponsabilidad, maltratos, desidia, no solución de los problemas, etcétera.

Como se ve, el panorama es bastante sombrío. El problema, a mi entender, es que en unos y otros casos, las medidas tomadas hasta ahora van dirigidas más a la periferia que a la verdadera causa principal: está demostrado, con cincuenta y tres años de ineficiencia acumulada, que el Estado socialista es incapaz de administrar responsable y eficientemente los recursos materiales y naturales del país. No ha sucedido sólo en Cuba, sino en todo el denominado campo socialista. El haberse convertido en dueño y señor de todo, ha sido un error garrafal, que ahora estamos pagando y que continuaremos pagando por un buen tiempo, aunque muchas cosas cambien. Los ciudadanos no necesitan para nada, que el Estado se constituya en su representante ante los bienes de la nación. Más bien, estos bienes deberían encontrarse directamente en sus manos, como pequeños y medianos propietarios y, ¿por qué no?, hasta grandes propietarios en su momento, para hacerlos producir riquezas. Un país es fuerte económicamente, no cuando tiene muchos millonarios ni cuando tiene un Estado controlador, sino cuando tiene muchos pequeños y medianos propietarios.

El papel del Estado debe ser el de regulador de los diferentes intereses sociales, el de controlar las áreas estratégicas para la seguridad nacional, y el de asegurar el bienestar de los ciudadanos, con programas sociales en correspondencia con sus posibilidades financieras, sin querer meterse en todo y ser quien diga la última palabra. Mientras el Estado no asuma esta realidad, y pretenda continuar manteniéndose como el monopolista de la nación, concediendo migajas en épocas de crisis, los problemas no serán resueltos.

Para resolver los problemas agrícolas y agropecuarios, es necesario entregar la tierra en propiedad a quien la trabaja, asegurando el derecho a herencia. Quien la trabaja debe ser dueño de decidir qué sembrará, a quién y a qué precio lo venderá, sin ninguna telaraña burocrática, que lo único que hace es ahogarlo y desestimularlo. Para resolver los problemas industriales, es necesario entregar las fábricas y empresas, muchas obsoletas e improductivas, a quienes se comprometan a hacerlas producir y crear fuentes de trabajo. Para resolver los problemas de los servicios, es necesario acabar de entregarlos, sin tantos experimentos, a los particulares, quienes, a pesar de todas las limitaciones y persecuciones, han demostrado ser los únicos capaces de hacerlos eficientes. Todo lo demás es llover sobre mojado y pretender, con cambios epidérmicos, no cambiar nada importante.

Aquí, en estos cambios reales propuestos, el Estado tiene una importante responsabilidad: asegurar que transcurran con orden y disciplina, de forma legal, y establecer la correspondiente amortización de las propiedades y bienes que se entreguen, así como un régimen tributario que incentive la producción, la inversión y el desarrollo, y que no constituya un simple mecanismo expoliador de quienes trabajan y producen.

About these ads

Acerca de Fernando Damaso Fernandez

Fernando Dámaso Nací en 1938, en La Habana. Soy Sagitario. Estudié en los Escolapios de la Víbora y me gradué de Perito Mercantil. Trabajé en publicidad (investigador de mercado y productor de comerciales y programas para la televisión); también fui militar. Me interesa la literatura, el cine, los deportes profesionales y la naturaleza. Hace años escribo.
Esta entrada fue publicada en Sin categoría y etiquetada , , . Guarda el enlace permanente.

Una respuesta a Exigencias ciudadanas

  1. Yndamiro Restano dijo:

    Muy buen análisis. Ud, amigo Dámaso, respeta a sus lectores y se respeta a sí mismo. El periodismo cubano necesita este salto de calidad que ud demuestra. Hay un análisis sereno, pero convincente en sus artículos. Muchos éxitos, Yndamiro Restano

Deja un comentario

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s