Algo más sobre los nombres originales

En los años cincuenta, posterior al golpe de estado del 10 de marzo del año 1952, no sé si el propio General Batista o alguno de sus acólitos, le cambió el nombre a la Calle Línea, en El Vedado, por el de Avenida General Batista. Nadie nunca la llamó así, exceptuando tal vez algún que otro batistiano, y después de la huída de éste, volvió a llamarse Línea, nombre que, por suerte, aún mantiene.

La actualmente denominada Calzada de Diez de Octubre, en honor a tan importante fecha histórica, en mi niñez y juventud, se llamaba Calzada de Jesús del Monte, tal vez por la ermita católica (después iglesia) del mismo nombre, situada en la Loma de la Luz, más conocida como Loma de Jesús del Monte. Por la Calzada de Jesús del Monte, íbamos a La Habana (así llamábamos al centro comercial de la ciudad) en la Ruta 4 de los Ómnibus Aliados, y regresábamos a Mantilla por ella. También por esta calzada, iba y regresaba de mi escuela (los Escolapios de La Víbora), situados a unas cuantas cuadras, por la Calle Correa.

A la Plaza Cívica José Martí, que iba a convertirse en el punto central de la ciudad, con el monumento, el obelisco, edificios gubernamentales y culturales y un amplio parque central, lleno de árboles, fuentes, pérgolas, bancos donde descansar y otras áreas de esparcimiento, un verdadero pulmón vegetal, el cual humanizaría tan amplio espacio, la castraron, convirtiéndola en un espacio árido de cemento y asfalto, sin un solo árbol, fuente, pérgola o banco, donde sólo un loco, si es que no lo expulsan antes los agentes del orden, se detendría a descansar. El proyecto original, realmente hermoso, se transformó en un remedo totalitario, diseñado únicamente para desfiles y concentraciones de apoyo y reafirmación. Además, se le cambió el nombre por el de Plaza de la Revolución José Martí. Algún día, cuando el pueblo de Cuba vuelva a vivir en paz, con sosiego y tranquilidad, dedicado al trabajo y a la creación, y también al descanso con la familia y los amigos, olvidado de tantos enemigos, sin necesidad de desfiles ni de concentraciones de apoyo y de reafirmación, en fin, cuando Cuba vuelva a ser una nación normal, y funcione a través de sus instituciones, la Plaza, estoy convencido, retomará su nombre original, y el proyecto inconcluso, enriquecido con lo nuevo, podrá llevarse a feliz término por los nuevos cubanos.

Para mí, no sé si para otras personas también, son muy importantes los nombres originales de las calles, avenidas, parques, etcétera. Pienso que cambiarlos, es un poco una falta de respeto con las generaciones que nos precedieron, y de las cuales somos hijos, nietos, biznietos Además, ¿qué se logra con ello? Estos cuestionamientos históricos continuos (razón real por la cual se cambian), sólo demuestran falta de madurez ciudadana, que es mucho más importante que la tan pregonada madurez política, y además, olvido de la verdadera identidad nacional, componente importante de la nacionalidad.

Tal vez, cuando seamos un poco más cultos y responsables ahora no lo somos-, nos avergonzaremos de estas barbaridades que se han cometido y se cometen. Entonces sedados, sin las presiones y tensiones a que nos somete la actual lucha diaria por el sustento, seamos capaces de comportarnos como verdaderos ciudadanos, y entender a nuestra nación, como algo que se ha venido formando con el paso del tiempo, donde todas las épocas y sus actores jugaron sus papeles, principales unos secundarios otros, pero donde no es honesto, para exaltar a algunos descalificar a otros.

Nota: Las fotos corresponden al post anterior sobre el mismo tema. El monumento a Ho Chi Minh en el Parque Acapulco y el de los zapatos del Presidente Zayas. Por error había dicho Estrada Palma.

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Acerca de Fernando Damaso Fernandez

Fernando Dámaso Nací en 1938, en La Habana. Soy Sagitario. Estudié en los Escolapios de la Víbora y me gradué de Perito Mercantil. Trabajé en publicidad (investigador de mercado y productor de comerciales y programas para la televisión); también fui militar. Me interesa la literatura, el cine, los deportes profesionales y la naturaleza. Hace años escribo.
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