Una pregunta ingenua

  1. Entre las autoridades y los funcionarios que prestan sus servicios en los medios de comunicación masiva nacionales, el verbo recuperar es el más utilizado, en estos tiempos de lineamientos y actualización del modelo económico. Prácticamente se aplica a todas las esferas y actividades de la nación, sean de índole material o espiritual: absolutamente todo debe ser recuperado
  2. Vayamos por partes: cuando algo tiene que ser recuperado, significa que en determinado momento existió y después, en otro, por alguna razón desapareció. No se puede recuperar lo que nunca existió. Por tanto, cuando se habla de recuperar la producción azucarera, la cafetalera, la de granos, la arrocera, la minera, etcétera o la ganadería, el ferrocarril, la flota pesquera, la marina mercante, etcétera, se da por sentado que existieron y desaparecieron. Esto corresponde a cuestiones materiales.
  3. Igual sucede con las espirituales. Cuando se plantea recuperar la disciplina social y laboral, las buenas costumbres, la educación formal, la moral, el civismo, el lenguaje correcto, etcétera, también se acepta que existieron y desaparecieron.
  4. Si simplificamos el problema, que es bastante complejo, podemos llegar a la conclusión de que todas estas cuestiones, al igual que en cualquier otro país, se fueron estableciendo y consolidando con el tiempo, desde la época de la colonia y pasando por la República y los primeros años de la década del sesenta hasta llegar al socialismo, donde colapsaron masivamente. Hoy, si hacemos caso a las autoridades, todo tiene que ser recuperado. Constituye una verdadera tarea de gigantes, ya que prácticamente lo creado en la época colonial y en 56 años de República no existe.
  5. Se mantiene una incógnita: no se habla de las causas de tal desastre. Pudiera pensarse que se haya debido a los ciclones, pero siempre ha habido ciclones; a la sequía, pero siempre ha habido sequías; a las intensas lluvias, pero siempre ha habido intensas lluvias. Tal vez el responsable haya sido el bloqueo (en realidad embargo), pero durante más de treinta años, la extinta URSS y los restantes extintos países socialistas, nos subvencionaron con ayudas financieras de miles de millones, además de con tecnologías, especialistas y mercancías. Después asumió la subvención la Venezuela bolivariana hasta nuestros días. Es posible que los cubanos seamos un pueblo incapaz, pero durante la colonia y la República, demostramos ser capaces, convirtiéndonos en un ejemplo para América Latina y otros países. Resumiendo: Por ahí no se encuentran las causas. ¿Será que es el modelo el que no sirve? Saque usted sus propias conclusiones.
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Acerca de Fernando Damaso Fernandez

Fernando Dámaso Nací en 1938, en La Habana. Soy Sagitario. Estudié en los Escolapios de la Víbora y me gradué de Perito Mercantil. Trabajé en publicidad (investigador de mercado y productor de comerciales y programas para la televisión); también fui militar. Me interesa la literatura, el cine, los deportes profesionales y la naturaleza. Hace años escribo.
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