Un documento imprescindible

  1. Volver reiteradamente al pasado no es saludable, ya que presupone nostalgia e idealizar algo que, querámoslo o no, se difumina en la memoria individual y colectiva según pasan los años. Olvidarlo, ¡claro está!, tampoco es recomendable. El presente angustioso que nos ha tocado vivir, ha hecho que muchas veces volvamos la vista atrás, buscando dónde nos equivocamos y en qué momento debimos actuar de forma diferente a cómo lo hicimos. El presente, sin lugar a dudas, tiene su más firme basamento en el pasado.
  2. Hoy la mayoría, cercano el fin del presente histórico, tratamos de imaginar como emprender el futuro inmediato. Y es ahí donde considero debemos realizar un regreso al pasado, algo que a muchos puede parecer antinatural y hasta excesivamente conservador.
  3. Me explico: creo que, para retomar el camino extraviado el diez de marzo de 1952 y andado, también extraviado, desde el primero de enero de 1959, tenemos que inicialmente restablecer la Constitución de 1940 como documento fundacional, unitario y rector, al cual, progresivamente, se le irían haciendo los cambios y ajustes que determinen las necesidades políticas, económicas y sociales. Sin embargo, el punto de unión entre la República perdida y la República a establecer debe ser este documento. Con esto lograríamos algo muy importante: la continuidad histórica de la nación cubana. El régimen totalitario actual, al igual que los regímenes de Batista y Machado, constituyen fenómenos negativos, manchas negras, en el devenir republicano comenzado el 20 de mayo de 1902.
  4. Este punto de encuentro, más que de partida, constituiría un cimiento sólido para emprender las innumerables y difíciles tareas a las que debemos enfrentarnos, entre ellas, construir un sólido estado democrático. Sé que han transcurrido setenta y un año desde el día en que se aprobó este documento ejemplar (el 1 de julio de 1940 se firmó y el 5 se dio a conocer), y mucho han cambiado Cuba y el mundo. A pesar de ello, la Constitución de 1940, en cuya elaboración participó todo el espectro político nacional sin exclusiones, y que en su tiempo fuera considerada una de las más avanzadas del mundo, no ha perdido su vigencia en muchos de sus artículos, ni ha sido superada por la conformada en la etapa socialista, copia desfasada de la constitución estalinista soviética, con remiendos de profundo carácter oportunista, realizados en los últimos años, para adecuarla a las necesidades del régimen.
  5. Volver a la Constitución de 1940, aunque pueda parecer un regreso al pasado, es simplemente retomar un camino en el punto en que fue dejado cincuenta y nueve años atrás para, a partir de ahí, reconstruir y consolidar la República en las nuevas condiciones.
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Acerca de Fernando Damaso Fernandez

Fernando Dámaso Nací en 1938, en La Habana. Soy Sagitario. Estudié en los Escolapios de la Víbora y me gradué de Perito Mercantil. Trabajé en publicidad (investigador de mercado y productor de comerciales y programas para la televisión); también fui militar. Me interesa la literatura, el cine, los deportes profesionales y la naturaleza. Hace años escribo.
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2 respuestas a Un documento imprescindible

  1. Georgina dijo:

    Que pensamiento tan brillante, personas como usted son las que necesitamos para sacar adelante una Cuba democrática. Mis felicitaciones por sus mágnificos escritos.

  2. Pingback: An Essential Document | Marmalade

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