Globalización, una palabra complicada

  1. La globalización, como un proceso natural del desarrollo de la humanidad, avanza a pasos agigantados y se va estableciendo en la geografía del planeta, incluyendo tanto a países grandes como a chicos, poderosos ó débiles, ricos y pobres. La palabra es nueva pero el fenómeno no: ha venido conformándose prácticamente desde el comienzo de la vida inteligente sobre la Tierra. Sus inicios datan de las primeras herramientas creadas por el homo sapiens, para poder sobrevivir en un medio hostil, y de su constante adaptación, haciendo florecer su mente y sus habilidades. Sus antecedentes son el dominio del fuego, la elaboración de la piedra, la fundición de los metales, el paso de una sociedad atrasada a otra más adelantada, el desarrollo del comercio, la revolución industrial, la automatización, la informática y así sucesivamente, hasta llegar a todo lo que nos asombra cada día de nuestra existencia actual. Es la marcha indetenible del ser humano en pos de la satisfacción plena de sus necesidades crecientes y de la felicidad. Sólo es posible en un mundo de libertad y democracia, ya que es ajena a todo tipo de totalitarismos y regímenes de fuerza.
  2. En ella, unos han andado y andan de prisa y otros se arrastran lentamente, como babosas despreocupadas del tiempo. Pero todos, conscientes o no, van inexorablemente hacia el mismo objetivo, equivoquen o no temporalmente la ruta. La globalización es por tanto, una realidad. Puede aceptarse, como hacen los inteligentes y responsables, o puede negarse, como hacen los ilusos y, aún combatirse, como hacen los irresponsables.
  3. Ante una realidad objetiva que no está sujeta a nuestros deseos individuales, la única opción posible es, en primer lugar, estudiarla profundamente y, ya comprendida, buscar las formas y métodos para insertarse en ella y obtener el mayor provecho. A esto debe dedicarse el tiempo disponible y no a organizar actos de repulsa, quemando cartelitos y banderas al ritmo de música callejera, acompañada de alcohol y ¿por qué no? de una que otra droga.
  4. Querámoslo o no el mundo actual está globalizado. Basta echar una mirada a nuestra propia existencia para comprobarlo: consumimos productos alimentarios de todo tipo que se producen en innumerables países; vestimos ropas y calzado también de múltiple origen; nos curamos con medicinas de producción internacional; nos transportamos en vehículos de variadas marcas y países; los efectos eléctricos y electrónicos nos vienen de todos los confines y así interminablemente. Pero no es sólo esto, sino que en la elaboración de estos productos se utilizan disímiles materias primas, traídas de múltiples regiones y, en muchos casos, sus partes componentes son producidas en países diferentes y ensambladas en otros. O sea, la realidad de la producción, el comercio y la información ha roto las fronteras nacionales y ha convertido al mundo en una aldea global, donde unos y otros tenemos algún tipo de participación y de responsabilidad y compartimos una dependencia mutua, incluyendo hasta las crisis.
  5. Ante un hecho de tal envergadura, resultado del desarrollo humano y no de ninguna conjura maquiavélica ni del deseo de ningún imperio, como no sea del de la razón, negarse a admitirlo y esconder la cabeza en la tierra, como el avestruz, para no verlo, constituye una soberana tontería.
  6. Aún más, pretender levantar ahora las banderas de la soberanía, la independencia y la patria, constituye un desenfoque epocal, ya que corresponde a momentos anteriores, cuando se formaban y consolidaban los estados nacionales y no al actual, cuando se eliminan fronteras, se establecen uniones, se crean monedas únicas, legislaciones, etcétera, como es el caso de la Unión Europea, por solo citar uno de los ejemplos más importantes. Quienes utilizan estos símbolos para movilizar a las masas en contra de la globalización, recuerdan los inútiles esfuerzos de los señores feudales, para defender sus escudos de armas, ante el empuje de los nuevos símbolos de las naciones en formación, en la consolidación del estado feudal y en el tránsito posterior del mismo al capitalismo. Es un paso de avance más de la humanidad y no un retroceso, como se nos pretender hacer ver. Aquí la cuestión es: o nos abrimos e integramos a un mundo globalizado y progresamos o nos cerramos y quedamos aislados y perecemos.

Acerca de Fernando Damaso Fernandez

Fernando Dámaso Nací en 1938, en La Habana. Soy Sagitario. Estudié en los Escolapios de la Víbora y me gradué de Perito Mercantil. Trabajé en publicidad (investigador de mercado y productor de comerciales y programas para la televisión); también fui militar. Me interesa la literatura, el cine, los deportes profesionales y la naturaleza. Hace años escribo.
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Una respuesta a Globalización, una palabra complicada

  1. Fernando , muy bien enfocado tu punto sobre la globalizacion , los tiempos cambian y con ellos los conceptos de estado sociedad , para ponerte un ejemplo vivo en una ocacion , el priemr crucero por el Caribe que hize , con la familia , las langostas en Haiti las traian al barco , en pequenos barquitos , en puerto o Cabo Haitiano , te servian toda la langosta que quisieras , recuerdo que en nuestro grupo familiar habiamos 15 , y mi cunado le pidio al Waiter que le trajera mas langosta , a pesar de que ya le habian servido una grandisima cortada en dos , a lo largo , pues el waiter se aparecio con una bandeja con 8 colas cortadas asi , a la mitad , el cunado era un salvaje comiendo y se comio al menos 4 colas mas , , en otro incidente en Santo Domingo , Playa Sozua , cerca de Puero Plata , nos sirvieron el almuerzo de bajo de un cocotero , en la arena , trajeron la mesa con sillas del rest , yo pedi Langosta asada al BBQ , en carbon de no se que !!! la langosta era enorme , le calcule al menos dos libras de cola , y ya cocinada , un monstruo , ty apenas me costo $8.00 , cuando la libra en Miami costaba unos $12.00 en precio al por mayor ,ano 1979, la globalizacion acabo con eso , ahora donde quiera que vayas , pagas con pequenas diferencia , casi lo mismo y eso beneficia al pais pequeno , para que reciba justa compensacion por sus productos , en Cuba , hay mucha langosta , camarones y mariscos y pescado , que desde siempre( la revolucion) lo exportaban , y le dan al pueblo macabi , jurel , y pescados que nadie en su sano juicio importaria , hasta el chicharro , que es una sardina gordita , que nosotros usamos de carnada para el pargo , eso , se lo dan al pueblo , es ALUCINANTE ,!! pero con el turismo dejan para los hoteles nacionales , esos manjares de el mar , para darselos al turista , y el pueblo ,esclavo al fin tiene que comer MACABI , con mucha espina , un pescado que los turistas aqui y en Bahamas lo codician por lo mucho que hala y se divierten , pero lo botan , porque no hay quien le meta el diente sin HINCARSE , felicidades por tu articulo…..!!! , tan bien redactado …..!, e informado …..!, es refrescante que todavia se piense en Cuba , porque lo que han creado son carneritos , repetitivos , que dan Lastima , un Saludo Cordial , Guillermo Navarro

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