¿Quién le pone el cascabel?

  1. Agotado el acceso al poder mediante la lucha armada, método característico de las décadas del 60 y 70 del pasado siglo, la izquierda latinoamericana se reorganizó y adoptó una nueva táctica: utilizar las instituciones e instrumentos de la democracia. En correspondencia con ella, se perfilaron líderes populistas con programas políticos atractivos, ofreciendo la solución de los problemas sociales acumulados, sustentados en masivas campañas mediáticas para obtener el poder en procesos electorales.
  2. La nueva táctica dio buenos resultados y gobernantes de izquierda, tanto de la democrática como de la totalitaria, accedieron al mismo. Los primeros, una vez en el gobierno, respetaron las instituciones democráticas que utilizaron y han gobernado sus respectivos países sin traumas políticos ni sociales. Los segundos, una vez en el gobierno, se han dado a la tarea de desmontar la democracia con el objetivo de perpetuarse en el poder, considerándose elegidos por la historia como únicos gobernantes capaces de sus naciones.
  3. Esta realidad ha sido ignorada por los organismos e instituciones regionales y mundiales, partiendo del criterio de que son gobernantes elegidos democráticamente en procesos electorales.
  4. Generalmente se da por sentado que estos gobiernos fueron elegidos por el pueblo. En realidad, ningún gobierno es elegido por todo el pueblo: es elegido solo por una parte de él (un cincuenta y uno ó sesenta ó sesenta y cinco por ciento de los que votaron. Existe otro cuarenta y nueve, cuarenta ó treinta y cinco por ciento que no votó por el). Además, debe tenerse en cuenta el por ciento de los que se abstienen de votar, que por lo regular es bastante alto: entre un cuarenta ó cincuenta por ciento. Todos ellos sumados serían los que verdaderamente constituirían el pueblo.
  5. Tal parece que el hecho de haber sido elegidos les otorga una patente de corso para hacer y deshacer los que les venga en ganas, olvidando que deben gobernar para toda la nación y no solo para una parte de ella, ante la actitud cómplice, o al menos condescendiente del mundo.
  6. Ante la nueva táctica de las izquierdas totalitarias, los demócratas, prestos siempre a enfrentar a las derechas totalitarias, no han sabido reaccionar debidamente, y esto ha permitido la expansión del mal hasta convertirse en una verdadera epidemia. ¿Qué hacer con un gobierno electo democráticamente y que, una vez en el poder, desmonta la democracia? ¿Debe respetarse su accionar antidemocrático? ¿Debe permanecerse con los brazos cruzados por el hecho de que surgió de las urnas? Las respuestas a estas preguntas aún no existen o al menos, no existe consenso al respecto.
  7. Es hora de adoptar una táctica para enfrentar a estos gobiernos de la izquierda totalitaria en el poder, y no permitir que se eternicen en el mismo. De no hacerlo, por respetar los principios democráticos establecidos, la democracia saldrá derrotada.
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Acerca de Fernando Damaso Fernandez

Fernando Dámaso Nací en 1938, en La Habana. Soy Sagitario. Estudié en los Escolapios de la Víbora y me gradué de Perito Mercantil. Trabajé en publicidad (investigador de mercado y productor de comerciales y programas para la televisión); también fui militar. Me interesa la literatura, el cine, los deportes profesionales y la naturaleza. Hace años escribo.
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