Gestación

El árbol comenzó a extender sus hojas el catorce de junio. Primero lentamente y después de forma más rápida. En la mañana comenzaron a cubrir las ventanas y hacia el medio día ya llegaban al techo y habían empezado a ensortijarse. Su primer efecto fue la poca luz que dejaban penetrar en la habitación. Parecía como si se adueñaran de toda y esta las hiciera crecer. Al caer la noche la habitación era una única enredadera incapaz de ser atravesada por ningún ser humano. El día quince las hojas comenzaron a extenderse por debajo de la puerta y rompieron los cristales de la ventana, buscando nuevo espacio. En tres días la casa quedó envuelta en una total hojarasca verde. A ella acudían centenares de pájaros, quienes llenaron con sus trinos todos los días de la semana. Con el paso de las horas, las hojas se extendieron más y más. Después de la casa cubrieron el barrio y más tarde toda la ciudad. Crecían en los automóviles, en los postes, en los anuncios lumínicos y en las vidrieras de las tiendas. Todo estuvo bien y era aceptable hasta el momento en que comenzaron a crecer en las gentes. El primero que lo notó fue García, un albañil, cuando iba hacia su trabajo: de los dedos le brotaron hojas. Corrió como un endemoniado gritando hasta que una raíz lo fijó en tierra junto a la parada de ómnibus. A otros les sucedió lo mismo. Al mes el lugar donde estuviera la ciudad era un hermoso bosque. Así se mantuvo durante decenas de años hasta un día en que de un árbol nació un niño.

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Acerca de Fernando Damaso Fernandez

Fernando Dámaso Nací en 1938, en La Habana. Soy Sagitario. Estudié en los Escolapios de la Víbora y me gradué de Perito Mercantil. Trabajé en publicidad (investigador de mercado y productor de comerciales y programas para la televisión); también fui militar. Me interesa la literatura, el cine, los deportes profesionales y la naturaleza. Hace años escribo.
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2 respuestas a Gestación

  1. Pingback: Gestation | Marmalade

  2. Kanirbis Kanortepedes dijo:

    Leí un artículo que llama “Diamantes en basurero” que trata de como la falta de transporte, y de todo en el país va asechando desde las afueras de las ciudades hacia su centro hasta llegar a la misma capital y todo lo va convirtiendo en un enorme basurero de diamantes donde las personas ya como diamantes no soportan mas ese estado inmundo y salen desesperadas cruzando el estrecho de la Florida en balsas o en naves que vuelan surcando el cielo en busca de otro porvenir.

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