Foto Peter Deel
Finalizó el oficialmente denominado Año 54 de la Revolución. Nadie puede negar que en el 2012 se realizaron algunos cambios en el comatoso modelo cubano. Es verdad que la mayoría no constituyeron más que legalizaciones de absurdas prohibiciones históricas y, en otros casos, simples medidas epidérmicas de muy poca profundidad, que no afectan la estructura económica, ya que se concentran principalmente en el área de los servicios y no de la producción donde, al menos en los discursos, se sigue apostando preferentemente por la fracasada gran empresa socialista, aunque con algunos afeites y retoques. De todas formas algo, aunque demasiado lentamente, se está moviendo.
En el 2013, por lógica elemental y necesidad de supervivencia del modelo, deberán producirse otros cambios, aunque hasta ahora solo parecen estar relacionados con la economía, ya que el tema de los cambios políticos y sociales, se considera tabú. De todas formas, impulsados por los cambios económicos, aunque estos sean mínimos, a pesar de que no exista la voluntad de hacerlos, tendrán que realizarse, so pena de llegar a un callejón sin salida: lo económico, aunque se intente, no puede desligarse de lo político y lo social. Unos y otros se influyen mutuamente.
El que esto suceda, independientemente de lo que hagan las autoridades, más que nada será el resultado de la actitud y presión ciudadanas.


Ya usted lo ha dicho: los unicos cambios que habra son los que exijan los cubanos. Por ello, no habra cambios por ahora porque los cubanos bajan la cerviz y callan.
Yo creo que el cambio está llegando porque personas como usted lo están propiciando.