El gacetillero amarillo franco-canadiense, radicado en Cuba, quien a menudo disfruta de amplio espacio en la prensa oficial para publicar sus diatribas, dedicado habitualmente a escribir contra la mafia cubana de Miami y contra todos los que piensan diferente a la política oficial, amplió su catálogo y ahora la emprende contra Yoani Sánchez.
En su característico estilo ofensivo y falto de ética, algo que no podía permitirse en Canadá y que aquí, basado en su inmunidad oficialista, practica, le falta el respeto, le aplica epítetos denigrantes y, sin tener en cuenta siquiera que se trata de una mujer, hace gala de toda su bajeza. Es terrible que se permita a un extranjero ofender a una ciudadana cubana, sin que nadie se pronuncie contra ello pero, por acá, donde prima lo político sobre lo humano, suceden estas cosas.
No me convence nada de lo que acusa a Yoani, ya que no aporta ninguna evidencia, como no sean sus elucubraciones mediáticas, pero si me consta para quien él trabaja y de quien es asalariado. Convertido en un gacetillero de página sucia, ha superado con creces a los prospectos del patio, tal vez debido a ese arcaico complejo nacional de que, lo que viene de afuera se valora más.
En este caso, lo que vino de afuera, es simple pacotilla.


Fernando , no conozco al referido personaje , pero me hiciste recordar a un par de Alabarderos a sueldo del despotico regimen del tristemente recordado y despreciado Mayor General y ex Presidente de Cuba , un cabo de Banes , vecino ,y amigo de Angel Castro , Fulgencio Batista y Saldivar , los personajes se llamaban Otto Meruelo y Jose Luis Martinez , que salvaron el pellejo , ni se como ,,,,jajajaja !!! , eran una tortura al mediodia en los programas televisivos alabando a la dictadura y denigrando a todo nuestro pueblo la historia se repite, seguro estoy que te recordaras de esos tipejos , que pasaron a la Historia de Cuba en muy mal estado etico y moral , jajajajaj !!! Saludos Cordiales, Guillermo Navarro
Sólo faltó llamarlo por su nombre y apellidos, para que todos sepamos de quién se trata y poder identificarlo cuando la inmunidad se le acabe.
Se trata de Jean-Guy Allard, un ejemplo típico de periodista mercenario, un extranjero que por estipendio sirve a un poder foráneo. Exactamente lo mismo de lo que él acusa a Yoani Sánchez, quien sí no es extranjera.