¿Reforma migratoria?

Foto Rebeca

La anunciada, y varias veces pospuesta, reforma migratoria, al fin apareció en la Gaceta Oficial y, como era de suponer, solo constituye un reacomodo de las mismas restricciones y otras nuevas, más un encarecimiento de los trámites, con el objetivo de cambiar para que todo siga igual, y continuar recaudando divisas, tanto de los cubanos de dentro como de fuera.

Se elimina la Tarjeta Blanca (Permiso de Salida) y sus restricciones se trasladan al Pasaporte, el cual solo se expedirá a aquellos ciudadanos que cumplan con una longaniza de exigencias o sea, a quien el Estado decida (en realidad se aplica, bajo otra cobertura, el Permiso de Salida), el cual se aumenta de 55 CUC a 100 CUC; se extiende a 24 meses el tiempo de permanencia en el exterior, sin ser considerado emigrante, y se mantiene la necesidad del Pasaporte cubano para visitar Cuba, a los cubanos residentes en otros países y con otras nacionalidades, pues sigue sin aceptarse la doble nacionalidad, algo común en la mayoría de las naciones democráticas del mundo. Se establece también el cobro de 150 CUC por los trámites migratorios, para residir en el exterior, y 100 CUC para quienes decidan residir en Cuba.

Como es fácil de apreciar, aunque aún faltan las disposiciones y regulaciones correspondientes para la aplicación práctica de la Ley, se le dio la vuelta a la tortilla, pero sigue siendo la misma o, dicho de otra forma, es el mismo perro con diferente collar. Ahora se entiende por qué, para elaborar esta camisa de fuerza reforzada migratoria, han tenido que utilizar tanto tiempo.

Quienes esperaban un cambio real, y como resultado una reforma migratoria seria, se quedaron con las ganas y, además, con la frustración de sentirse engañados. Parece ser que la mayoría de los cubanos aún no acaba de entender que, de las autoridades actuales, solo es posible esperar más de lo mismo y jamás nada realmente nuevo ni diferente. El dogmatismo, el esquematismo y el conservadurismo parecen ser sus líneas directrices y nunca se apartarán de ellas: les han dado resultados durante medio siglo para mantener el poder y no será ahora, al final, que vayan a cambiar. La reforma migratoria aprobada constituye una burla más a los deseos de los ciudadanos, que cada día exigen cambios reales. ¡Ojalá sirva de lección a tantos incautos!

About these ads

Acerca de Fernando Damaso Fernandez

Fernando Dámaso Nací en 1938, en La Habana. Soy Sagitario. Estudié en los Escolapios de la Víbora y me gradué de Perito Mercantil. Trabajé en publicidad (investigador de mercado y productor de comerciales y programas para la televisión); también fui militar. Me interesa la literatura, el cine, los deportes profesionales y la naturaleza. Hace años escribo.
Esta entrada fue publicada en Sin categoría y etiquetada , . Guarda el enlace permanente.

3 respuestas a ¿Reforma migratoria?

  1. Es lo mismo. Se ha cambiado el collar al perro de siempre.

  2. Angel Martinez dijo:

    Los Castros gobiernan porque los cubanos obedecemos.

  3. Lisi Mendoza dijo:

    Menos mal que yo no me hice ilusiones, para mi solo ha sido la cronica de un engano anunciado.

Deja un comentario

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s