Plaza sitiada

Foto Rebeca

Nuestros medios de información gubernamentales, continuamente están repitiendo consignas políticas de diferente tipo, tanto obsoletas como recicladas y nuevas. La que dice Cuba es una plaza sitiada, parece ocupar en estos momentos uno de los primeros lugares. Estoy de acuerdo con ella: Cuba es una plaza sitiada por el dogmatismo, la incapacidad, el esquematismo, la intolerancia, la incoherencia, la falta de valores morales, la desesperanza, la irresponsabilidad, el temor, el voluntarismo y otros fenómenos negativos. Su sitio se ha prolongado mucho más que el de Troya, cantado por Homero en La Ilíada, y lo terrible es que no está sitiada por ninguna fuerza externa, sino por una interna. Esta es su gran paradoja.

Cada cierto tiempo, un grupo de economistas y estadísticos orgánicos del modelo, en apoyo a la consigna, dedican parte de su preciado tiempo (parece que les sobra), a cuantificar las pérdidas económicas y de todo tipo, que el embargo (ellos le denominan bloqueo) del gobierno de los Estados Unidos, le ha causado a Cuba. Las cifras que publican son astronómicas: de miles de millones de dólares. En ellas se incluye todo lo acontecido durante más de medio siglo, desde fenómenos naturales (huracanes, lluvias, sequías, tornados, etcétera), hasta descalabros sanitarios (epidemias y pandemias) y económicos (zafras y otros planes fracasados), así como también problemas de transporte, de generación eléctrica, de servicios sociales, de acceso a Internet y más. El embargo ha devenido en una gran tina donde se lavan todos los trapos sucios, eludiendo responsabilidades históricas. Estas cifras, que engañan y confunden sólo a quienes les gusta vivir engañados y confundidos, además de soberbia producen risa, por su concepción tan infantil y primitiva. Constituyen una prueba palpable de que los modelos totalitarios, siempre tratan de encontrar un responsable para sus meteduras de pata o, como se dice en buen cubano: un totí a quien echarle la culpa, sólo que en este caso es un águila.

Una vez pensé, que la actualización del modelo incluía el abandono de estas prácticas absurdas, pero parece que me equivoqué: constituyen parte importante del mismo y no puede deshacerse de ellas, so pena de quedar al descubierto en toda su desnudez.

About these ads

Acerca de Fernando Damaso Fernandez

Fernando Dámaso Nací en 1938, en La Habana. Soy Sagitario. Estudié en los Escolapios de la Víbora y me gradué de Perito Mercantil. Trabajé en publicidad (investigador de mercado y productor de comerciales y programas para la televisión); también fui militar. Me interesa la literatura, el cine, los deportes profesionales y la naturaleza. Hace años escribo.
Esta entrada fue publicada en Sin categoría. Guarda el enlace permanente.

Deja un comentario

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s