Impreso encontrado en una calle de La Habana.
Los cinco espías que cumplen condenas en los Estados Unidos, cuatro en cárceles y uno con libertad limitada (durante dos años no puede abandonar el país), junto con sus familiares, como resultado de una gigantesca campaña mediática, se han convertido, al menos oficialmente, en paradigmas del ciudadano políticamente correcto. Cuando se habla de valentía y sacrificio, ellos constituyen los ejemplos supremos, el Día de los Padres, son proclamados los padres por excelencia, el Día de las Madres, sus progenitoras emulan con Mariana Grajales, la madre de los Maceo, y el Día de los Enamorados (ahora Día del Amor y la Amistad), ellos y sus parejas constituyen émulos de Romeo y Julieta o de Tristán e Isolda. ¡Una verdadera caldosa sentimental! Para comprobarlo sólo hay que seguir la propaganda escrita, radial y televisiva.
Un vecino mío, de esos pocos que aún se declaran incondicionales del modelo, hacen guardias y asisten a las reuniones del CDR, participan en las Rendiciones de Cuentas del Delegado de su circunscripción, y hasta votan en las denominadas elecciones, me comentó el otro día: A mi me parece que los Cinco, en lugar de estar en prisión, disfrutan de vacaciones pagadas en los Estados Unidos, pagadas por los contribuyentes norteamericanos. Además, sus familiares viajan a costa nuestra, y hasta reciben algunos dólares para abastecerse de pacotilla. Al principio me quedé perplejo y no supe que responderle: ¿estaba hablando en serio o me estaba provocando? Cuando me di cuenta que era lo primero, le di toda la razón.
Estos personajes viven en mejores condiciones y se alimentan mucho mejor que la mayoría de los cubanos, juegan ajedrez con los niños de por acá, disfrutan de Internet y de comunicación telefónica, ofrecen entrevistas que se transmiten y publican, son visitados por estrellas de Hollywood y otras personalidades, desarrollan sus aptitudes artísticas, publicando libros de poemas y realizando exposiciones de artes plásticas y, tal vez, alguno hasta esté escribiendo un libro, que seguro ganará el Premio Casa de las Américas. Además, disfrutan de atención médica de primer mundo y reciben visitas habituales de sus familiares (quienes no reciben visa para hacerlo, es porque fueron expulsadas del país por acciones de espionaje).Como se puede apreciar, mi vecino no está muy despistado en su juicio.
Todo el que conoce algo de publicidad sabe que una campaña, cuando alcanza el grado de saturación, debe ser interrumpida, pues pueden obtenerse resultados diametralmente opuestos a los previstos: las personas comienzan a rechazar lo que se les ofrece tan insistentemente, como un mecanismo de autodefensa. Con los Cinco ha sucedido así: los cubanos, aburridos de tanta propaganda absurda y empalagosa, los han cogido para el choteo. Como casi siempre, las autoridades se han pasado, no respetando el sentido de la medida. Una vez más, Máximo Gómez demuestra tener toda la razón cuando dijo: los cubanos, o se pasan o se quedan cortos. Lo más habitual es que nos pasemos.


MUY BUENO. BUEN COMENTARIO.
Resumiendo se está mejor en una cárcel en EEUU y se tiene más libertad preso aqui que en la calle en Cuba, hay que preguntarle a estos personajes si ellos querrar volver a comer con la libreta de racionamiento, montar camellos, tener apagones, o soportar la mesa retonta. Saque Ud sus propias coclusiones, como dicen por mi Cubita
Un paso de avance en el camino de la libertad de Cuba
La visita del Papa a Cuba y perspectivas alrededor de la misma.
Somos muchos los que hemos expuesto la posibilidad y conveniencia de
manifestaciones populares de protestas antigubernamentales en Cuba
aprovechando la presencia del Papa Benedicto XVI.
Esta posibilidad me obliga a exponer algunas consideraciones al respecto.
Es sabido de todos que para la solución de la problemática cubana el
primer paso es que el pueblo gane la calle.
Y desde hace tiempo la inteligencia castrista se ha encargado de hacer
llegar a todos el mensaje de que si el pueblo sale a la calle será
masacrado, con la intención de atemorizar a la ciudadanía y evitar con
ello la necesaria e imprescindible rebelión popular que dará al traste
con la tiranía mas aberrante que ha conocido América. Tiranía que ha
destruído nuestra amada Patria.
Esta posibilidad merece un análisis a la luz de la actualidad mundial,
el cual nos llevará a comprender que semejante decisión de la tiranía
está muy lejos de convertirse en realidad.
Comparemos a Cuba con la Libia de Ghadafi y con la Siria de Assad.
Cuba tiene a su favor muchos beneficios, para evitar esa posible
masacre, que no tuvo Libia ni tiene Siria.
Cuba esta situada a noventa millas de Estados Unidos.
Cuba tiene un exilio patriótico-militante-activo que dispone de un
gran campo de influencia, mayormente en Estados Unidos, aunque es de
importancia también en otros paises.
Cuba tiene varios legisladores cubanoamericanos en el Congreso de
Estados Unidos que reciben gran apoyo de una gran cantidad de otros
legisladores americanos, lo cual allanaría el camino para el apoyo
militar al pueblo cubano.
Estados Unidos tiene preparado, para el caso de un nuevo éxodo de
balseros, un operativo con varias decenas de unidades de la Navy que
incluyen dos portaaviones (¡¿dos portaaviones para recoger
balseros?!), lo que haría inmediata la respuesta militar
norteamericana una vez que tengan el pretexto, tal como sucedió en
Dominicana, en Granada y en Panamá.
Todo esto quiere decir que si Castro da la orden de masacrar al pueblo
cubano, le estará dando la ocasión a los americanos para que, de una
vez por todas, le ajusten las cuentas pendientes.
Ahora veamos otra variante.
Si Castro diese la orden de masacrar a la población cubana, lo que
obviamente provocaría su derrota y huída, sería encausado por la corte
penal internacional y ordenado su arresto, por lo cual, estuviese
donde estuviese, sería entregado a la ley y confiscados todos sus
bienes y cuentas bancarias, asi como las de sus incondicionales y
familiares, lo que equivaldría a perder ” todo el producto de su
trabajo de 53 años”.
Y aqui Castro se arriesgaría a encontrar la segura desobediencia de
sus incondicionales, los cuales saben que perderían todo y serían
llevados ante la justicia de cumplir esas ordenes, en tanto que, si
desobedecen y se oponen a Castro, quedarán como los hombres que, en el
momento preciso, hicieron lo correcto y tomaron la decisión adecuada.
Ante estas perspectivas; ¿ que haría Castro?.
Castro nunca ha desarrollado una pelea donde no tenga todas las de ganar.
Entonces, en este caso se impondría la tercera opción, que es como sigue:
Cuando Castro vea que tiene la pelea perdida, se irá de Cuba
abandonando el poder, como han hecho todos los tiranos y dictadores a
lo largo de la historia.
Castro se refugiará en algun país lejano y nosotros, en Cuba,
tendremos entonces un gobierno provisional.
Podemos reclamar que Castro sea llevado ante la justicia, pero esto
tiene los siguientes inconvenientes:
Repito, tendremos en Cuba un gobierno provisional.
Debemos llevar al país a un proceso constituyente que institucionalice
la nación y el gobierno.
Eso lleva tiempo. Despues de promulgar una constitución y celebrar
elecciones y tener un gobierno legitimo, ese gobierno tiene que firmar
muchos tratados internacionales y lograr un tratado de extradición con
el país donde esté refugiado Castro. Entonces, y solo entonces,
solicitar su extradición para que sea juzgado en Cuba.
Otros cuantos años y años de cortes y apelaciones.
Resumen, Castro se muere de viejo en ese equis país donde se refugió y
escapa a la justicia que debe castigar sus numerosos crimenes.
Y cuando analizamos todos estos aspectos, nos damos cuenta que esta
última opción es el camino que tomará Castro si el pueblo cubano sale
a la calle masivamente en reclamo de libertades y derechos y
condiciones de vida verdaderamente humanas.
Y este análisis nos lleva a comprender que la próxima visita del Papa
Benedicto XVI es una ocasión mas que propicia para que los cubanos
realicen manifestaciones en reclamo de derechos, teniendo en cuenta
que en presencia del Papa, su delegación y centenares de periodistas
internacionales, sera todavía menor la posibilidad de alguna represión
violenta por parte de las autoridades castristas.
Debemos aprovechar la ocasión que se nos brinda para reclamar nuestros
legítimos derechos.
Una buena campaña haciendo ver a los cubanos la importancia y
posibilidades del momento provocaría las siguientes opciones:
Castro, como ha hecho tantas veces, haría encerrar preventivamente a
decenas de miles ( o tal vez mas de un centenar de miles) de posibles
manifestantes, con el objetivo de garantizar la tranquilidad a la
visita papal.
La opinión pública internacional se apercibiría de esta situación y el
Papa, lejos de legitimar a los Castro con su visita, se vería en una
situacion muy incomoda y le reclamaría al gobierno de los Castro.
Podría hasta suspenderse la visita del Papa o perder legitimidad éste
ante los ojos de la comunidad internacional.
Por otro lado, si Castro decide no hacer nada ante esta situación,
entonces el campo es nuestro y podemos tomar la calle y hasta ahí
llegó la tiranía.
Desde cualquier punto de vista, la ocasión es mas que propicia para
que la aprovechemos y salgamos a reclamar nuestros derechos y nuestro
futuro.
Se hace necesario que todos hagamos lo que esté a nuestro alcance para
hacerle llegar al mayor numero posible de cubanos la idea de que
debemos aprovechar esta ocasión en nuestra lucha por la libertad y la
democratización de Cuba.
Gracias a todos por leerme;
Simón José Martí Bolívar.